Con el viento de cola a favor, las encuestas parecen indicar que la coalición PP y VOX está cerca de la mayoría absoluta, pero queda partido. Anda, que si después de este trajín no es vicepresidente de Gobierno nuestro ínclito Santiago Abascal… Me imagino, qué buen trabajo periodístico, en estos tiempos, podría haber realizado nuestro querido Valle Inclán.
Al menos, conocemos su programa: criminalización de la inmigración, terminar con todos los resquicios del trabajo realizado a favor de la igualdad, eliminar controles sanitarios en los animales, legalizar pozos de agua ilegales… Y Feijóo añadiendo la sal de la vida bajando los impuestos, exterminando los servicios públicos, y ya tenemos la España del mañana. Menos mal que de un plumazo han acabado con la violencia de género.
Sin duda, sería ese tipo de gobierno que las políticas de austeridad y ajuste fiscal requieren para los Presupuestos Generales del Estado del 2024, que tanto anhela el Banco de España. Porque no se trata de Sánchez o Feijóo; se trata de optar por los dos únicos modelos posibles. Seguir ahondando en las políticas que han dado resultado en un contexto de sucesión de crisis o vincular todo un aparataje austericida, de nuevos recortes, al abanico de derogación de más de 200 leyes aprobadas en esta legislatura dirigidas a implementar derechos en jóvenes, becarios, mujeres, trabajadores y personas mayores.
No sólo eso; habría un camino abierto para instalar como paradigma absoluto todo tipo de negacionismo climático, uniformidad educativa y territorial. Derogar la ley de protección al Mar Menor o denunciar a un maestro por mostrar en bolas al “David” de Miguel Angel, son algunos ejemplos que dejarían de ser casos anecdóticos para ser la norma, en autonomías como Murcia o Castilla y León. Así hasta el 2027; si están cansados del ruido “Sanchistas”, agárrense que vienen curvas.
Todos sabemos que todo ello sería fuente de conflicto generacional, identitario y ambiental, pero las encuestas dicen que nos hemos vuelto locos y el carisma de Feijóo nos ha obnubilado, aunque creo que hasta el rabo todo es toro. La vuelta a las esencias de la patria caduca y trasnochada sería un error de nación. En pleno siglo XXI , no entender que España es un sumatorio de identidades y diversidad, es no entender que Madrid no puede ser el resto de España. El centralismo, quieran o no quieran, está superado y habrá que seguir trabajando para superarlo como tapón para el desarrollo de otros territorios. Al pasado nos quieren volver a llevar. Y volveríamos, desde el sofá, a vociferar: ¿Pero dónde están los sindicatos?
Hay partido, porque España no puede terminar siendo un solar donde volvamos a pagar impuestos por el sol. No es broma o ya no nos acordamos… Decía Edmund Burke: “Lo único necesario para que el mal triunfe, es que los hombres buenos no hagan nada”. Si el 28-M la izquierda perdió las elecciones, no fue por la ola que dicen que viene. La derecha recuperó a su escindido Cs y la izquierda se presentó, otra vez, dividida o ausente en las urnas.
Al hablar sobre la abstención en la izquierda, alguien expresaba que los puristas no iban a votar si su voto no se correspondía con la idea de llegar en un taxi a la misma puerta de la revolución, cuando es más coherente montar todos juntos en un autobús para bajarnos cerca de las próximas reformas sociales, aunque tengamos que hacer el esfuerzo de caminar parte del trayecto. España y nuestra sociedad, necesitan cuatro años más para consolidar multitud de leyes sociales y avanzar en otras que se han quedado en el camino.
El 23-J, necesitamos que una parte importante de esa izquierda a la que le resulta tan cansado ir a votar, despierte de su abulia y se levante del sofá para que esa supuesta autoridad moral que se confiere a la izquierda haya que revalidarla, pragmáticamente, moviendo el culo hasta ese día.
Hay partido porque por mucho viento de cola a favor de la derecha extrema, no podemos obviar lo que hubiese pasado con un gobierno distinto en estos años. Solo piensen en un Vicepresidente como Abascal y en un insolvente como Feijóo. Eso sí que sería ruido.













Creo que tienes toda la razón, aunque yo no descartaría la posibilidad de que dieran un golpe de estado en cubierto e intentarán eternizarse en el poder . No olvidemos que Hitler y Mussoline llegaron al poder tras unas elecciones.
ADN golpista tienen, al menos. Otra cosa es que ahora no puedan. Salud.
Esta gente de derechas, tan retrógrados ellos que le tienen un miedo cerval a las mujeres… El Rajoy, que se casa con 41 añazos y el Feijóo sin casorrio y sin tocar pelo, se supone, hasta los 55 años… Muy normalitos no se les ve… Tanto colegio de curas y tanta hostia consagrá tienen la culpa.
Esta. Es la auténtica verdad, la educación de sacristía de todpos los Colegios privados religiosos , con su proselitismo obsceno, perpetúan el mercantilismo de la enseñanza, tan segregadora de la enseñanza, tan dominadora de tantas conciencias que perpetúan ideologías retrógrados, conservadoras…
No es miedo. Es que no quieren dejar su dominancia. Salud.