EL BOLERO DE RAQUEL

PAQUEL PUERTAS HERNÁNDEZ
Tener a Pizarro como alcalde de Plasencia es como tener un muñequito enorme pegado perpetuamente a la espalda. En Plasencia, el muñequito se lo ha colgado ahora a los Servicios Sociales, dejando a esta ciudad como el municipio que menos invierte en este área de toda Extremadura y de toda España, según el estudio llevado a cabo por la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, y con datos correspondientes al presupuesto liquidado del ejercicio anterior, 2021, publicado por el Ministerio de Hacienda y Función Pública en su portal de servicios telemáticos.
Para ello, tiene en cuenta indicadores como la suficiencia económica, el esfuerzo inversor, el incremento económico o la transparencia financiera, insertándose otros elementos de bienestar social como la igualdad. La ciudad, con una inversión de 40,08 euros/hab y año estaría en el puesto octavo en el ranking de los municipios más pobres en inversión social situándose por debajo de la media que consignan otras localidades de más de 20.000 hab, y reincidiendo en la lista. Pero no sólo reincide, sino que escala puestos a peor, pasando del décimo en 2019 al octavo en el actual ranking.
Seguimos a la cola en inversión social con un gasto inferior a 52,15 euros per cápita. Muy lejos de la media española que se encuentra en 200€ por habitante en gasto social. La inversión representa menos del 5% de los presupuestos totales. Mal ejemplo empeñarse en mantener a la ciudad y, consecuentemente, a los placentinos, con unos servicios sociales pobres e infradotados y privados de los derechos sociales que legítimamente les corresponden, lo que habla de la poca sensibilidad social hacia las personas más vulnerables a las que este Ayuntamiento presidido por Fernando Pizarro, no llega..
Justo lo contrario de aquello que vende al elaborar los presupuestos municipales y aprobarlos en pleno, donde pregona siempre ser “los más sociales de la historia municipal”. ¡Ahí nada! Una vez ejecutado el gasto se demuestra que estos han sido más voluntaristas que reales y, por supuesto, no sociales. Falseados, que diría aquel. Comparar el presupuesto real versus presupuestado es una actividad de control que debe realizarse constantemente para dar seguimiento a su cumplimiento. Mala ejecución también.
Y con todo, lejos de ver lo que se hace mal y corregirlo, sigue con el hachazo y la insensibilidad social. Es mejor entretenerse apropiándose de los méritos de otros acudiendo a actos para hacerse la foto y subirla a las redes sociales, lo que no hace más que mantenerle alejado de los vecinos que lo están pasando realmente mal, en el furgón de cola y entre los municipios oficialmente más pobres en servicios sociales. El tiempo perdido en servicios sociales no supone un parón, supone un retroceso y Plasencia sigue en recesión, dejando atrás a muchas personas. Si al menos lo que se presupuesta se gastase bien, el problema es que tampoco.
La congelación, reducción y rescisión en la inversión social conlleva a altos costes personales y económicos en términos de exclusión, pérdida de cohesión, de recursos humanos y bienestar social. La financiación pública en Servicios Sociales ha de ser estable, suficiente y sostenible convergente con el gasto social Autonómico, que ha subido, Estatal, que ha subido y Europeo, que también aumenta. Son imprescindibles unos presupuestos que no sólo recuperen lo retrocedido sino que ayuden a compensar los daños ocasionados por la situación actual.
Afortunadamente los ciudadanos comienzan a reaccionar y piden que aparezca alguien que haga frente a los desafíos actuales, como el alto nivel de paro, el desempleo juvenil crónico, la pobreza, la desigualdad, la pérdida de habitantes…. y que no acumule titulares mientras se le amontonan tareas, descanse en el conformismo y, sobre todo, que marque una diferencia tangible en la vida de las personas, ayude a avanzar juntos y que su corazón no sea de piedra. Eso sí, tendrá mucho trabajo por delante.













Ha sido la ciudad del desempleo. Plasencia es conocida por el alto paro. El empleo es la mejor política social
Casi siempre estoy de acuerdo con Raquel Puertas y ahora no va a ser menos
Una pena q Plasencia ahora mismo no es ni la sombra de lo q era, cuando echo la vista a tras recuerdo una ciudad pequeña con mucha vida, ahora mismo es una pena andar por unas calles vacías la mayoría de los días, en fin una ciudad con poca vida y pocas oportunidades q ofrecer a los jóvenes y no tan jóvenes q deciden marcharse, una ciudad q pierde población cada año, una pena. Esperemos q esta tendencia cambie, y vuelva a ser aunque solo sea una parte de lo q era.
Si amiga, verdades como puños que no se ven en la prensa oficial domesticada; ni en la calle que halaga y babosea
Lleva toda la razón .Este artista de Alcalde está llevando a la Ciudad a su hundimiento por falta de desarrollo . La perdida de habitantes desde que gobierna es un dato significativo. El gobierno a base de anuncios ,propaganda,postureo,junto con fotos para titulares y mucho humo.Y así no se gobierna.a los hechos nos remitimos.
Pero si no ha sido capaz de poner de quien es el titular de esos edificios que aparecen en la foto.
Mientras la mayoría siga viendo vestido al alcalde desnudo no hay nada que hacer. Habrá que esperar a que gente válida de antaño den un paso al frente y nos libren de esta lacra.