-Según el artículo 118 del Código Disciplinario de la RFEF: «Se sancionará con amonestación: a) Juego peligroso. b) Penetrar, salir o reintegrarse al terreno de juego o salir del área técnica sin autorización arbitral».
Simeone en cada partido sale unas treinta veces (como poco) de su área técnica sin autorización arbitral y sin recibir la obligatoria amonestación.
Todos somos (casi) iguales ante la ley. No hay más preguntas, señoría.
-Nahuel Molina, lateral derecho del Atlético de Madrid y reciente campeón del mundo con Argentina me recuerda un poco a C. un lateral derecho que llegó a jugar en Primera División. C. reconocía que técnicamente era malo, pero que tenía una cualidad que lo hizo imprescindible para sus entrenadores. Y es que corría tres veces más que el que más corría de cualquier equipo. Con su fortaleza física y velocidad (y tesón, orgullo, constancia, rabia, esfuerzo, ahínco, voluntad) suplía todas las carencias técnicas y tácticas que, además, y esto era importante, sabía que tenía.
Se reía cuando contaba que lo que más le asombraba, más que el haber jugado en Primera era que los entrenadores le decían que sacara las faltas que se cometían contra su equipo de la mitad de campo para atrás. Del patadón que pegaba, las ponía todas en el área rival, eso sí. Sacando de banda también era un fenómeno.
-El Atlético Madrid se ha convertido en un equipo vulgar al que solo salva Griezmann, eso lo saben hasta ellos mismos (los técnicos y jugadores del equipo) y si están a dieciocho puntos del líder del campeonato es por algo. Un entrenador vulgar convierte a sus jugadores en vulgares.
-Ferrán Torres: los estados de ánimo y lo que influye o afecta que el entrenador te sitúe en su posición natural, en donde ha jugado toda tu vida, de extremo derecho pegado a la tiza de la banda. Ayer contra el Cádiz, a ratos fue una mezcla de Maradona, Onésimo, Juanito y López Ufarte.
-Lo mismo digo de Sergi Roberto, un medio centro muy inteligente que lo pongas donde lo pongas, siempre será criticado. Este año hasta lleva tres goles marcados. Y eso que juega poco y casi siempre de lateral derecho.
-Cuando Valverde (el entrenador) hace algo raro o fuera de lo habitual, su equipo pierde. Ayer lo hizo, quitó a Unai Simón que venía de jugar un partido en el que hizo siete paradones (cuatro de ellos parecían goles cantados) y puso a Julen Agirrezabala, un porterazo de 22 años que demuestra una vez más por qué la cantera de porteros del Athletic es la mejor del planeta con diferencia. Ayer jugó Agirrezabala para que se vaya aclimatando para cuando le toque jugar la Copa del Rey. Y perdió el Athletic 1-0 en un partido igualado.
-Si un equipo ha jugado 22 partidos de liga y en 17 de ellos ha dejado su portería a cero es porque el centro del campo que tiene es muy bueno, aparte de cómo está estructurado el esquema táctico del equipo y por tener al mejor guardameta actual, Ter Stegen -que junto a Courtois y Oblak- lleva muchos años siendo el Messi de las porterías.
-Un Messi que por cierto, ayer contra el Lille tocó una vez el balón en todo el partido (bueno, quizás dos o tres más en el calentamiento), pero fue el 4-3 que le dio el triunfo a su equipo en los últimos minutos. con una falta imposible de parar.
-¿Puede un equipo meterle al rival en su casa nueve goles y perder el partido? Sí. Ocurrió en el partido de fútbol femenino Osasuna-Barcelona. El Barcelona ganó 0-9, pero no pasó a semifinales por alineación indebida. Jugó Geyse que había sido expulsada la temporada anterior cuando jugaba en otro equipo. Por un papel no se pude perder un partido que has ganado 0-9. En casos como este se debería volver a repetir pagando los gastos correspondientes el quipo infractor. El Sevilla fue eliminado por la misma circunstancia.
-¿Corrupción en la élite del fútbol? Venga ya. Es más si (esto es humor) si al vicepresidente de los árbitros le pagaba un equipo, a saber qué otro le pagaba al presidente.
-No me gustaría, pero “por la pinta anímica”, la próxima temporada se podrá ver la mítica rivalidad entre el Granada y el Valencia.
En el Valencia, futbolísticamente hablando, odian al Granada desde principios de los años setenta del siglo pasado cuando Aguirre Suárez, conocido como “el terror de los tobillos”, le destrozó la tibia y el peroné a Forment, la joya de la cantera (aunque con la tripleta atacante Lico-Quino-Adorno jugaba poco).
Se dice que Aguirre Suárez ni siquiera lo fue a visitar a la enfermería. Cuando Forment volvió a las canchas siete meses después ya no era el mismo.
-El argentino Aguirre Suárez (que incluso después de un partido acabó en prisión, creo que cuando jugaba con los “pincharratas” del Estudiantes de La Plata) coincidió en el Granada junto con el paraguayo Fernández y con el uruguayo Montero Castillo. Y se rumoreaba que Aguirre Suárez era el menos violento de los tres. Angelitos.
-El 8 de diciembre de 1996 yo estaba en una esquina de San Mamés viendo un partido. En un momento dado casi me salpica el chorreón de sangre que salió de la pierna de Julen Guerrero cuando Simeone, que jugaba en el Atlético de Madrid, se la pisoteó causándole un agujero considerable. Es un lance más del fútbol, pero todavía me acuerdo. De Simeone.
Fin.












