El nacimiento de todo medio de comunicación debe ser celebrado por una sociedad a la que sirve y a la que se debe por entero. Es cierto que las limitaciones económicas también condicionan el producto final pero, con tesón, esfuerzo y la colaboración de todos los agentes civiles y políticos que interactúan en el día a día de los pueblos, el producto final puede ser digno, que es de lo que verdaderamente se trata. Hoy nace Diario de Plasencia, un periódico en principio online y totalmente gratuito, que cuenta con la participación de una veintena de personas y que tratará de no defraudar a aquellos a los que va dirigido. Echaremos una mano a su crecimiento y desarrollo, como hacen tantas asociaciones y políticos cada día. Pretendemos no caer en la crítica fácil y estaremos al lado de nuestros representantes cada vez que ellos lo requieran. Deseamos que nadie corte las alas a nadie y que este medio de comunicación sirva de altavoz a las inquietudes de una sociedad en pleno desarrollo. Nos comprometemos, además, a no facilitar los datos de nuestros lectores a terceros.
Hoy es día, como se indicaba al principio, de celebración. Quede claro de antemano que no hemos descubierto una mina de oro ni creemos que tampoco ofreceremos grandes exclusivas porque, en Plasencia, lo sabemos, las habas están contadas; pero sí queremos diferenciarnos por la opinión de nuestros colaboradores, con un equipo que se ha mostrado ilusionado desde el inicio de este proyecto hace ya unos meses. Todos ellos y otros que se quedaron en el camino por las más diversas cuestiones tienen todo nuestro reconocimiento y respeto. Colaboradores todos ellos que de forma altruista y con periodicidad desigual nos trasladarán sus opiniones sobre la vida en general y que harán que nos enriquezcamos de un sinfín de maneras.
Vaya por delante que Diario de Plasencia quiere ser un medio abierto y plural, fiel reflejo de la calle y de lo que sienten y sentimos los placentinos. Nuestra ciudad es Capital de unas extensas, preciosas y aún no bien explotadas comarcas del Norte de Extremadura, que representan a 200.000 ciudadanos, pero nos consta que los poderes públicos y la iniciativa privada están trabajando duramente para que Extremadura sea referente en el resto del Estado Español. Prueba de ello es la actuación del SES contra la pandemia: podemos sentirnos realmente orgullosos de todo el personal sanitario y de los propios extremeños a la hora de luchar contra la enfermedad. Un aplauso encendido a todos y todas y, sin bajar la guardia ni un momento, continuar atendiendo a las directrices de las autoridades sanitarias.
Diario de Plasencia será un medio vivo, actualizado cada vez que sea necesario, y crítico, muy crítico, con aquello que entendamos perjudique a nuestra ciudad y a nuestras comarcas. Respetamos todas las ideologías y todas ellas tendrán cabida en este medio, pero no comulgaremos con ruedas de molino ni miraremos a otro lado cuando entendamos que el Norte estuviera en peligro. Lo que también haremos será intentar no caer en los brazos de sirenas de ningún político oportunista que quiera hacernos la rosca pretendiendo únicamente salvar sus intereses. Miren ustedes, algunos llevamos encima 40 años de profesión como para andar enredando a estas alturas de la vida.
Pero, en fin, sirva este primer editorial para contagiarlos de nuestra felicidad y satisfacción por el nacimiento de una criatura que tendrá que ir creciendo con el paso de los días y que solo necesita una cosa realmente: que ustedes entren a diario en el periódico digital y lean sus contenidos. Ya hemos dejado claro que nos diferenciamos de otros productos por dos cosas fundamentalmente: queremos y somos de Plasencia y nuestro plato fuerte es la opinión, una opinión variada, diversa y libre, y así lo seguiremos haciendo en el futuro.
Diario de Plasencia viene a complementar el trabajo que realizan otros compañeros a los que rendimos nuestro respeto y a servir a una sociedad madura, que no siempre lo tiene fácil, pero que con esfuerzo encara el día a día y está lista para asumir nuevos retos futuros. Muchas gracias a todos por la lectura de este primer editorial y esperamos ser merecedores de su confianza y de su tiempo. ¡Va por ustedes!













Ya era hora de que hubiera un medio sin subvención políticas.