Con la reforma, el artículo 49 de la C.E. se actualiza para adaptarlo a la Convención de 2006 y se modifica a un lenguaje más inclusivo, en su estructura y contenido. La reforma ha provocado la retirada de la Constitución de los términos disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos por el de personas con discapacidad.
Esta reforma no es más que una exposición de motivos por el que la Constitución consagra que la propia dignidad de la persona y el libre desarrollo de la personalidad como claves de bóveda de nuestro estado social y democrático de derecho.
La reforma del artículo 49 es una demanda histórica de las personas con discapacidad que no era fiel a la sociedad avanzada en la que vivimos y por tanto da respuesta a un sector social que representa el 10% de la población española, este acto no es más que un acuerdo de dignidad.
Históricamente esta modificación ha supuesto un nido de controversias de naturaleza política, hasta llegar al extremo de la no aprobación en el Congreso por parte de algún grupo político.
Las mujeres y hombres con discapacidad necesitan y quieren trabajar y la posibilidad de integración de las personas con discapacidad se convierte en una gran oportunidad para impulsar una responsabilidad empresarial con valor social a partir de las políticas a favor de la discapacidad.
La discapacidad desde un punto objetivo y de balance social supone algunos beneficios como pueden ser:
Oportunidad de negocio.
Mayor competitividad.
Contratos públicos: la Ley 30/2007 da preferencia en la contratación a aquellas personas con discapacidad.
La presencia o no de la discapacidad en las empresas debe ser abordada por las políticas de RSC claramente acometidas por el artículo 42.1 donde se incluyen medidas de excepcionalidad o la cuota de reserva en la contrataciones laborares, acceso a contratos públicos o incluso la transformación de una obligación en estrategia competitiva.
Debemos recordar que la RSC parte de una iniciativa voluntaria en la gestión y buen gobierno de una organización, una empresa que pretenda ser socialmente responsable tendrá que abordar la discapacidad como una dimisión para la inclusión social.
Bajo mi opinión la doctrina sobre la integridad de las personas con discapacidad es clave para hacernos mejores, aunque quiere dejar claro que las personas con discapacidad no viven de la caridad. La historia ha lastrado a las personas con discapacidad, debemos recordar que en España existió un patronato de sordomudos, ciegos y anormales, un cuerpo de inválidos militares, un patronato de cultura para deficientes e incluso un cuerpo de inválidos para el trabajo, palabras que vulneran vilmente la dignidad de las personas con discapacidad, contra esta barbarie histórica debemos celebrar conjuntamente el 3 de Diciembre, “día internacional de las personas con discapacidad” y avalada por Naciones Unidas.












