El Teatro Amaya de Madrid está en la misma acera que el Museo Sorolla. Yo para situarme me fijo en un punto de apoyo, en este caso el Museo Sorolla, una pequeña y luminosa casa-jardín que digo que conozco porque la visité hace veinte años.
La calle donde se encuentran tanto el Teatro como el Museo se llama Paseo General Martínez Campos. Este señor famoso por ser uno de los responsables de que se acabara en España la primera República y volvieran de nuevo los Borbones allá por finales del siglo XIX.
Cómo se nota que me gusta divagar y perderme entre las brumas (o bromas) de internet y de mi cabeza (hace un rato leí a alguien que dijo que si el alma existiera, se encontraría en la piel: qué antiguo, si el alma existe está dentro del teléfono móvil e internet es el neurotransmisor) (del alma).
A lo que iba: en ese Teatro (al que no conozco nada más que de oídas) hay calidad, según mi limitado -como el de todos- entendimiento.
Ahora mismo está en cartelera “Lo mejor de Yllana”. ¿Qué no habéis visto Yllana? Yo sí, unas cuantas veces en la sala Trajano de Mérida. Son “del estilo” de Tricicle. Pero claro, si no conoces Tricicle poco más puedo añadir. Yllana -como Tricicle- es humor del bueno.
A mí me gusta Tricicle. Y me gusta Yllana. Y Faemino y Cansado. Y Tip y Coll. Y Gila. Y Gomaespuma. Y Ana Morgade (a veces), Cristina Gallego (sí, bueno, vale, también) o las menos conocidas Virgina Riezu o Marta González de Vega (escúchenla: mordaz y bienintencionada).
Y me lo paso muy bien viendo en Youtube a los “Ilustres Ignorantes” Javier Coronas, Javier Cansado y (el a veces un poco desagradable) Pepe Colubí.
Lo mismo mucha gente prefiere el humor de un Telediario de Antena 3. O cualquier cosa de Telecinco o hasta una conversación de First Date, pero porque no ha visto nunca a los “Ilustres Ignorantes”. Quizás porque salen en una plataforma de pago. Yo los veo en Youtube que por ahora el único pago que hay que hacer es el de aguantar de vez en cuando los anuncios publicitarios que sueltan a tutiplén.
Las tres Ces de los «Ilustres Ignorantes»: Coronas, Cansado y Colubí llevan 17 años haciendo el programa. Diecisiete años. Se dice pronto. Te tienes que reír. Como te tienes que reír con sus programas. Son de humor inteligente. Esto suena bien. Lo dices y así te crees tú también inteligente. O más inteligente todavía de lo que ya (crees que) eres.
Acabo de ver el último programa (suelen durar 25 minutos-a veces 40: es mi límite de tiempo máximo ante una pantalla…) de “Ilustres Ignorantes”, con Coronas de director de orquesta, conductor y guionista (rima) al que “conozco” desde que salía en Lo +Plus hace por lo menos veinte años.
A ellos los acompañan esta vez el cantante Leiva y el imitador Raúl Pérez haciendo de Joaquín Sabina (el programa peca de exceso de testosterona aunque de vez en cuando lleven a alguna mujer…).
Cansado, el de Faemino y Cansado, que es del 55 como Wyoming y Rajoy y otros- empieza hablando. El programa es monotemático, trata sobre la canción del verano.
Cansado dice que les tiene manía a las canciones del verano porque él en los años setenta hacía canción protesta y esas otras, dice, son un invento del tardofranquismo. Luego empieza a “desbarrar” y te partes de risa (yo al menos).
Luego hablan del Aserejé y de cuidado con paloma que me han dicho que es de goma y más canciones del verano. Es raro que no salga Georgie Dann, pero te ríes.
Y ya está: es lo bueno de ser un ilustre ignorante, que te conformas casi con cualquier cosa.
Y ahora que caigo: el alma lo mismo está en la risa. Y se nos escapa cada vez que nos reímos. Pero vuelve.
Posdata: tomé nota de la dirección del Teatro Amaya de Madrid por la posibilidad de ir a ver en directo algún día a los «Ilustres Ignorantes» y ya de paso -o antes- el Museo Sorolla allá por el Paseo General Martínez Campos. Sí.
Fin.












