Son las trillizas de oro, las tres hermanas argentinas del barrio porteño de Floresta. Es el nombre artístico de María Emilia, María Laura y María Eugenia Fernández Rousse, actrices, cantantes, presentadoras, conductoras y animadoras de programas de variedades en la televisión.
Fue Palito Ortega (Ramón Bautista Ortega), quien se las recomendó a Julio Iglesias para que le acompañaran en su gira mundial como coristas. Esta gira las envió directamente a la cima de su carrera profesional alcanzando fama mundial.
En 1980, ya con el nombre artístico de “Trix” y de la mano de la multinacional Sony, emprendieron con gran éxito su carrera profesional como cantantes. Los temas en inglés y de música disco, tan popular en esa época.
“Sensation” en Japón y especialmente el track once del disco “I Like your Love” alcanzó el primer puesto en las listas de éxitos. Con estas canciones recorrieron Japón, Alemania, Holanda e Italia principalmente, a primeros de los años ochenta del siglo XX.
Cada una de las trillizas se casó al año siguiente que la anterior, tuvieron su primer hijo al año siguiente que la anterior y le pusieron a su hijo varón el nombre de su marido. En la intimidad, cada una tiene un apodo, así María Emilia es “Mila”, María Eugenia es “Coca”, y María Laura es “Lula”.
Sirva lo anterior como preámbulo de lo siguiente:
Uno de los momentos más importantes y bonitos para los amantes de los animales que disfrutamos de la actividad ganadera, es el del bautizo de los recién nacidos.
En las ganaderías de lidia la costumbre y tradición marca perfectamente cuál ha de ser el nombre que, por reata y descendencia, además de por el año de nacimiento corresponde a cada ternerita o ternerito.
En nuestras ganaderías de frisonas, desaparecidas o mejor dicho erradicadas gracias a la incultura de unos funcionarios y una clase política torpe, cuando no corrupta, a las órdenes de los intereses comerciales de las multinacionales, los nombres eran más cercanos y espontáneos.
En el caso que hoy nos ocupa y tras lo aquí expuesto, creo que queda clara mi sugerencia a la hora de que mi amigo Juan Lozano Rubio, ejerza a la hora de administrar el “bovino sacramento”. La ocasión bien lo merece por lo inusual del acontecimiento.
Es Juan un ganadero excepcional de la desconocida y hermosa Sierra Sur de Sevilla, de Morón exactamente. Ganadero por gusto y capricho que no por necesidad y esto que en principio puede parecer sin importancia es precisamente lo contrario.
Es en el campo “Don Perfecto”, fiel reflejo de su persona y de su actividad profesional. Ya al llegar a la finca se nota que todo se ha estudiado y llevado a cabo con máximo gusto y entrega. Tuve la suerte de que me invitara un día a ver su ganadería “Finca Rústica Santa María” y la verdad es que me sorprendió.
Se nota cuando alguien disfruta con lo que hace. Como dicen por aquí: “viendo el chozo se conoce al pastor”. Es el chozo de Juan, funcional y elegante, con mucho de buen gusto y nada de superfluo ni derroches de “señorito andaluz”.
Conocí a Juan, gracias a nuestro común amigo Francisco Manuel Fernández Rayas, persona, si no personaje, auténtico y bondadoso, cariñoso y amable, que dando gracias a Dios por la suerte que ha tenido en su vida, capitanea una empresa agropecuaria puntera en Pruna y Olvera. Y que me ganó como amigo cuando descubrí que, en todas y cada una de sus explotaciones recibe con la foto de su padre, quién como “Ángel de la Guarda”, cuida de ellas.
Nos vemos tres veces al año, en las ineludibles citas de las ferias ganaderas y este año en Salamanca.

La noticia amable ha sido el nacimiento de trillizas, en la ganadería de selección de raza Limousine, de nuestro amigo Juan. Quien está en su derecho e incluso obligación de actuar como oficiante en situación tan extraordinaria.
Un abrazo fuerte para todos los ganaderos de la Sierra Sevillana, norte y sur, ¡béticos y palanganas! ¡Qué orgullo de ganaderos y qué orgullo de Andalucía!












