Las singulares danzas de Los Negritos llenan de fiesta la localidad cacereña de Montehermoso, con novedades este año como la retransmisión en directo de pasacalles y danzas y una matanza al estilo tradicional.
Esta Fiesta de Interés Turístico Regional está protagonizada por las danzas de los ocho negritos, las burlas y bufonadas del palotero y la música del tamborilero. La fiesta arranca mañana viernes por la mañana, con una matanza al estilo tradicional y degustación de carne. Por la tarde, a las 19.30 horas, tiene lugar la procesión de La Velá, con inicio en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y fin en la ermita de San Bartolomé, donde se encuentra la imagen de San Blas. Finalizada la procesión se reparten migas y café a los asistentes.
El sábado es el día central de la fiesta, con pasacalles, venta de cordones de San Blas y la exhibición de las 17 danzas de Los Negritos en la Plaza de España, a las 13.30 horas. Al son de la flauta y tamboril los ocho negritos, ataviados con el típico traje de Montehermoso y las caras tiznadas, van danzando y escenificando distintos pasajes que hacen referencia a temáticas variadas: en el Mambrú se representan las penas de la guerra; en el baile de los oficios se visualiza el prestigio de estas tareas; y el de la culebra escenifica el ciclo de la vida.
La historia y la leyenda, lo profano y lo divino se entrelazan en el origen de esta celebración, dando lugar a una expresión de cultura popular única pero, a su vez, con similitudes en otras fiestas en diversos puntos de la geografía española y del mundo.
Pudo originarse en el siglo XVI, vinculada a la leyenda de una familia muy pobre que cada día de San Blas se acercaba al pueblo a pedir limosna y lo hacía interpretando danzas extrañas que gustaban mucho. Tras 17 años repitiendo esta visita, su repertorio dejó de ser popular, y los integrantes de esta familia decidieron tiznarse la cara para no ser reconocidos.












