Que un grupo de comerciantes y hosteleros placentinos quiera formalizar una federación de asociaciones es legítimo y legal, pero también llamativo cuando en la rueda de prensa de presentación, celebrada esta mañana, se cita a la Asociación de Vecinos Intramuros y se comenta que está creando alarma entre la población cuando denuncia los actos vandálicos que sufre la ciudad prácticamente a diario. Además, deslegitiman cualquier autoridad que pudiera tener la Federación Empresarial Placentina, representante desde hace décadas de todos los empresarios de la ciudad de Plasencia. La FEP ya ha afeado la conducta de Intramuros sin razón alguna.
Formalizar una federación a un mes y poco de unas elecciones tiene cierto tufillo electoralista y un apoyo implícito a la figura del alcalde, Fernando Pizarro García-Polo, que parece ser es quien auspicia tal concentración de fuerzas hacia unos hosteleros que deberían responder a los incumplimientos de los horarios de cierre de sus establecimientos o la ocupación de suelo público con terrazas que parecen no cumplir los límites establecidos.
Que Fernando Pizarro García-Polo se meta en estos berengenales dice mucho de su papel de rey sol que viene interpretando desde hace doce años, sin importarle para nada lo que sucede en Plasencia. Hace unos días, el cuestionado intendente de la Policía Local decía que se había denunciado a dos establecimientos por no cumplir el horario de cierre o por música alta y animaba a la población a denunciar estos hechos.
Es lo que hace la Asociación de Vecinos Intramuros. Ni más ni menos. Denunciar, denunciar y denunciar porque, como no estamos en el lejano oeste, no pueden salir los vecinos con el revólver en el cincho e ir matando a incumplidores a diestro y siniestro. Debería el intendente reunirse con los vecinos, dar la cara, como la da Julián Gutiérrez Delgado, y explicar porque en doce años la plantilla de la Policía Local se ha reducido en un veinte por ciento. También debiera hablar con la Jefatura Superior de Policía de Extremadura y tratar, por todos los medios, que Plasencia cuente con más efectivos de la Policía Nacional porque los actuales son claramente insuficientes.
En cuanto a la Asociación de Vecinos y su presidente en muy poco tiempo han recibido el apoyo de la Federación contra la contaminación acústica, también el de la Asociación Regional contra el ruido, de Manifiesto X Plasencia, de Plasencia Convida, es decir, que poco o nada equivocado está Julián Gutiérrez Delgado cuando denuncia los actos vandálicos: en el último mes han ardido en Plasencia ocho contenedores según el cuenteo realizado por la corresponsal de Canal Extremadura y emitido la pasada semana en horario de máxima audiencia.
Si la nueva Federación placentina nace viciada poco servicio va a dar a una sociedad hastiada de tantas promesas y tan pocas realizaciones. Está bien que defiendan sus negocios porque es su medio de vida, pero respetando siempre la legislación y no saltándose las normas a la de tres. Un empresario tiene en cuenta todos los detalles antes de abrir un negocio pero querer exprimir la paciencia de los ciudadanos no es admisible.
Ahora bien, celebremos todos que un grupo de personas quieran unirse en torno a una Federación y defender así sus derechos. Es lo que verdaderamente importa. Sin caer en partidismos ni apoyos al becerro de oro. Y Pizarro García-Polo que se defienda con su partido, si es que puede y le dejan, y evite meter las narices en asuntos del comer que él debería solucionar como alcalde que es. Otra cosa es que siga pensando en lo que pudo ser y no fue y continúe jodiéndole la vida a sus administrados.













Lo de siempre, si el mensaje nos jode, matamos al mensajero. Estos a mí no me representan ni van a defender mis intereses como ciudadano del Centro. Dudo que todos esos lo sean y más bien se dedican a explotar el casco histórico a cualquier precio