Lo anunciamos y no nos quisieron hacer caso, pero la verdad es tozuda y tiene un solo camino: José Antonio Monago Terraza, 57 años, y expresidente del PP de Extremadura será el número uno por Badajoz al Senado. Lo que se desconoce es si dimitirá como diputado por la misma provincia en la Asamblea de Exremadura, de la que fue elegido el pasado 28M pero ahora, en una huida hacia adelante y por el que no vayan a decir que su alumna María Guardiola lo manda a Madrid como senador autonómico se somete al veredicto de las urnas y tendría que haber una hecatombe para que no resultase elegido.
Pedro Sánchez le ha trastocado finalmente los planes a Monago. Todo el mundo daba por supuesto que el presidente del Gobierno de España convocaría elecciones generales en el mes de noviembre pero no, el aguafiestas de Pedro Sánchez tenía que fijar la fecha el 23 de julio. Monago se presentó, pues, a las elecciones como diputado a la Asamblea, alegando que de mayo a noviembre restaban muchos meses y se quedaba sin ingresos. Ahora, si no dimite como diputado regional y con el puesto de senador, se llevará calentito más de un millón de pesetas al mes. Que en esto consiste la política, en llenar la hucheta.
¿Es ésta una forma de corrupción? No tal cual pero se le asemeja. Por otra parte, María Guardiola suelta lastre y se desvincula completamente del Gobex de Monago, de aquel que formó parte siendo prácticamente una niña de 2011 a 2015. Un Gobex totalmente cuestionado, donde las tarjetas de crédito de Fernando Manzano bailaban solas en el madrileño barrio de Salamanca y los viajes de Monago a Canarias para ver a su amiguita Olga eran cada vez más frecuentes.
Pero ¡ojo!, si la presidenta Guardiola cree que se va a librar tan fácilmente de Monago lo lleva claro. El expresidente del Gobex, ese engendro que montó saraos y que tanto dinero nos costó a los extremeños, por no decir que subió el paro de forma desorbitada y bajaron las afiliaciones a la Seguridad Social en sus cuatro años de mandato, seguirá, decimos, con la tutela de su niña, porque parece ser el único que no se ha dado cuenta que la presidenta Guardiola los tiene como el caballo de Espartero y va a decir, alto y claro: ¡Hasta aquí hemos llegado!
Guardiola ha accedido a que Monago sea número uno al Senado por la provincia de Badajoz pero, y eso nos cuentan, no está dispuesta a hacer concesiones todos los días. Nos aseguran que se verá en el acuerdo programático al que llegará con Vox para la legislatura y, según estas fuentes, no habrá miembros de Vox en el Gobierno regional extremeño. Vox ejercerá una oposición leal siempre que se cumplan los puntos del programa que añade al acuerdo, pero sin participar en el Gobierno de María Guardiola.
Este será el doble triunfo de María Guardiola: tener a la «mosca cojonera», con perdón, de Monago lejos de Mérida, enredando con la regalía que le ha dado su amigo Feijóo en el Comité de Garantías del PP y entreteniéndose en el Senado y, por otra parte, ser la presidenta de todos los extremeños sin un Vox que le eche el aliento a cada momento en el cogote. Esta mujer, hay que reconocerlo, ha aprendido mucho en menos de un año (hasta el 16 de julio no hará un año que es presidenta del PP) y se ha sabido rodear de un equipo de gente joven y veterana que le han abierto los ojos en muchas situaciones complicadas.
Nos congratulamos por ello y deseamos, por el bien de los extremeños, que los pasos que dé a partir de ahora sean los correctos y adecuados, al tiempo que pedimos disculpas si en algún momento hemos sido demasiado duros pero esa dureza ha servido para que creciese como política.












