Las mayorías absolutas las carga el diablo y acaban en absolutismo. Da igual la ideología. Y lo que es peor, el aclamado acaba perdiéndose el respeto, después de reírse de todos los placentinos durante todo el tiempo. El viernes pasado en el pleno del ayuntamiento volvió a repetirse la escenificación de la egolatría, del narcisismo que acaba desembocando en una nueva expresión de frustración propia y ajena. Hoy es Mavi Mata, ayer fueron Esther Sánchez, como alcaldesa de San Gil, Elia Blanco, Raquel Puertas o Victoria Domínguez.
En la dialéctica política, en el intercambio de opiniones entre dos políticos se utiliza la retórica como un recurso, y en estas que Mavi Mata, mientras le reprocha el estado calamitoso de la ciudad, le llama levemente al orden al Sr. Alcalde para que no se ría. Madre mía, ni que le hubiera dicho: ¡Me gusta la fruta! Estos políticos, de epidermis fina, con exagerados oídos dispuestos a los cantos de sirena, poseídos por el cargo, adulado por un ejército de pelotas con nómina, qué rápido se sienten “ofendiditos”.
Con voz amenazante, Fernando Pizarro no le consiente que una edil se dirija al máximo responsable del Ayuntamiento, llamándole la atención sobre el sarcasmo de una risa displicente, propia de quién se cree que el resto somos súbditos. Tantos años sin que nadie le diga que el rey está desnudo y le pasa lo que a los niños, que se creen que son inmortales, pero el tiempo y las experiencias vitales les conducen a aceptar que todo es efímero. Piensa que está en la cresta de la ola y aún no se ha dado cuenta que su tiempo ha pasado.
Ayer era un bostezo proyectivo de su aburrimiento cuando oía a la oposición y hoy es una risa despectiva sobre lo que para él es un chiste de Mavi Mata. Tan solo le estaba diciendo que los fondos europeos se devuelven, que el dinero del turismo sostenible no se puede malgastar, que los baches de la ciudad… Y el alcalde se ríe del chiste e invoca a su presidencia en el pleno para que una edil no se pase de la raya. Solo le faltó decir: “Vd, no sabe quién soy yo”.
La polémica del vídeo del Gato con Jota no puede esconder la financiación perdida y que habrá que devolver a Europa con la Residencia de Mayores, ni puede ocultar la mala gestión con el parking de La Isla; devolviendo una subvención de ochocientos mil euros, el pago de una licitación al arquitecto de más de doscientos mil euros que habrá que repetir por no responder al Plan General de Ordenación Urbana. Tampoco el desperdicio de una subvención de sonorización para el Teatro Alkázar. Por no hablar de la deuda acumulada, a la diputación de Cáceres, de seis millones de euros al SEPEI, por la prestación a Plasencia del servicio de bomberos.
¿Pero quién es Mavi Mata, para decirle a él que no se ría? Pues claro que un alcalde no puede reírse cuando una concejala de la oposición está realizando una valoración política, que será ajustada o no, pero que el responsable del templo democrático no puede desacreditar ni con bostezos, ni con risas. Esta ciudad tiene las tragaderas muy grandes. Cuando Vd. aparca su coche, un día sí y otro también, en la calle Clavero sin pudor, se está descojonando de todos los placentinos. Así que puede seguir instalado en esa risa sarcástica de cinismo. ¿Se imaginan a toda la bancada de la oposición, desternillándose de risa cuando el alcalde habla?
Con una indigencia de propuestas para la ciudad, el Sr. Alcalde se atrinchera en su mayoría y se lame las heridas de una frustración política que no tiene solución. Es un lastre para la ciudad, y para su propio partido. María Guardiola, sin hablar, ha hablado. A los ciudadanos, que no súbditos, no nos da ninguna risa. No nos da risa que en los Presupuestos de Extremadura de 2024, la presidenta de Extremadura, tras un “proceso de escucha a los alcaldes”, según se jacta ella, el equipo de gobierno de Plasencia obtenga para la ciudad el conjunto vacío de inversiones en suelo, infraestructuras o servicios. Ni una miserable campaña de bacheo para toda la ciudad. No sirve para nada que obtengan subvenciones que devuelve por pasarse el plazo, por no terminar obras, por no poderlas cofinanciar o vaya Vd. a saber. Y Martín Palomino resulta que es el traspaso de un muerto para la Junta.
Y el Sr. Alcalde, mudo, ciego y sordo. Yo no me río y Plasencia no debería.













Qué pena de ciudad!!! Podria ser próspera y no lucir esta imagen marchita y en continua decadencia si la administraran manos más habilidosas y capaces.
Tú Miguel tan directo y certero como siempre.
Gracias.
Ya sabe la oposición lo que tiene que hacer cuando hable el Alcalde-sacristán de Plasencia. Como él dice que se ríe de la gracia que le estaba dando al oír a la concejala Mavi Mata. Pues ya saben, cuando hable él y lo que dice si es para reírse,que toda la oposición mientras él hable se destornille de risa.
Este político hedonista que siempre que se le critica dice que le faltan al respeto, cada vez está mas necesitado de consultar un especialista. Su Partidoj el PP, lo trae a mal traer si no lo lleva en las listas europeas para lo cual está haciéndose el pelotero que lo hace muy bien. La escuela de párvulos para enseñarles musica no lo quiere ni de coña, aunque él diga que tiene puesto fijo cuando deje la politica.¡Con lo bien que se está cobrando de la mamandurria!
Nunca más alcaldes como el Sr Pizarro exentos de capacidades para el buen gobierno
Amen!
Europa no paga traidores. Lo tiene muy mal para ir a las elecciones europeas. Está y estamos condenados a que su reducto sea Plasencia. Salud
Y para qué aparca tanto el coche en la calle del tizón está inspeccionando la obra que están haciendo?😅😅
No. Es por un tema personal. Yo, que vivo a 50 metros, la policía me pone multa en la plazuela de Telefónica y a él, que obstaculiza una rampa para personas con diversidad funcional, son problema.
Pues creo que pirula una grabación de cómo consiguen direcciones generales a cambio de favores pedidos por el nota…
Pues no sé a qué esperan. El miedo paraliza Plasencia.