Leí una vez un libro en el que el autor contaba que compró todos los periódicos y revistas de un día en concreto y escribió todo lo que encontró en ellos.
Algo parecido hice hace años, pero sin llegar a convertirlo en libro: leí catorce o quince diarios digitales de un día en concreto y escribí los titulares más importantes.
Dividí los periódicos según la que me parecía ideología de los propietarios, que no de los periodistas o ilustradores que escribían en ellos. O lo que yo creía que eran las ideologías de los dueños de tales sitios, mejor dicho.
Empecé por los “no periódicos” -hasta los taché de “de humor negro y absurdo»-. Me refiero a okeidiario, libertad digital y Marca.
Continué con los -insisto para mí y guiándome de ningún argumento justificativo- de más de derechas:
ABC, La Razón, el Mundo.
Luego con los de derechas simplemente: El País, La Vanguardia.
De supuesta izquierda: Público, Infolibre y ElDiario.es.
Para pasar a los que sí me parecían de izquierdas porque entendía que “se patrocinaban sin ayuda”: CTXT, El Salto, La Marea y el mensual Mongolia.
No contabilicé con los extremeños: Hoy, Periódico Extremadura y Diario de Plasencia, que también leí y leo.
Como soy un absoluto enamorado del oficio del periodista, leo todo lo que me hace disfrutar y que está relacionado con ello.
Hablo de libros -que supongo habré leído como mucha gente- como “El estilo del periodista” de Alex Grijelmo, “Para ser un buen periodista” de G.K.Chesterton, el “Manual urgente para periodistas de investigación” de Christian Sanz, “Paren las rotativas” de Pascual Serrano, “Una historia personal” de Katharine Graham, “El camino más corto” de Manu Leguineche, “Cada mesa, un Vietnam” de Enric González, “La Corresponsal” de Cristina de Stéfano”, los de Maruja Torres, Oriana Fallaci, “Reportero” de Seymour M. Hersch, Leila Guerriero, Christopher Hitchen, Joan Didion, Svetlana Alexiévich, y hasta los clásicos Tom Wolfe y Gay Talese.
También leí uno de la editorial Debate de hace once años. Se trata de un “Informe Mongolia” titulado “Papel Mojado” en donde aparecen muy mal parados muchos de los periódicos supuestamente de izquierdas como El País. Cuentan, entre otras cuestiones, que en 2012 el Banco Santander, La Caixa, el HSBC y el Opus Dei, debido a la insoportable deuda del grupo Prisa, propietario de dicho periódico, se convirtieron en los principales accionistas, aparte de acreedores de El País.
Lo que escribo no es precisamente periodismo de investigación. Es solo pasión por una profesión fundamental para el equilibrio social.
Aún lo mucho leído y por leer del asunto, soy un profano en el mundo del Periodismo -como mejor se conoce es desde dentro, como en todo en la vida, no hace falta decirlo- y preguntándome si muchos periodistas están “desprotegidos” por miedo a ser despedidos y pensando que el descrédito de esta profesión quizá no sea tal, confío en la ética y en la gran labor de los periodistas.
Y es que el Periodismo puede estar en crisis, pero no los periodistas: aún queda gente a la que le gusta contar una buena historia. Y que sabe escribirla.
Un hurra por el Periodismo, por los periódicos y por los periodistas.
Fin.












