Si al acto de firma del Pacto de los Perdedores de PP y VOX le hubiésemos puesto música, yo hubiera elegido el “Réquiem” de Mozart para conformar una performance sobre el cambio lúgubre y carpetovetónico que ofrecen para Extremadura estos dos partidos.
María Guardiola, “Guardi” para los amigos, ha perdido la oportunidad de su vida de pasar a la historia como una política con palabra. Hubiera sido tan fácil dar un paso al lado y haber retomado su trabajo de siempre. El problema de muchos políticos y políticas, es que fuera del cargo público hace mucho frío.
¿Cual será la capacidad de atracción de un sillón a unas posaderas, para anteponerlo a un ridículo escrito, negro sobre blanco, para siempre en la historia? Estoy convencido que con su inicial actitud hubiera podido tener un desarrollo de su carrera política en algún momento en el PP o en otra organización.
Pero no hay que engañarse. “Pato que vuela, a la cazuela”. ¡Dios te “Guardi”!, porque considero que la futura Presidenta de Extremadura, estará amortizada con el desempeño de un cargo que seguirá provocando su frustración, al comprobar que VOX con una única consejería le hará caer en contradicciones insalvables. El control del pacto estará presidido por el titular de la consejería citada. Nada más y nada menos. Con rebajas indiscriminadas de impuestos, desgravaciones y exenciones fiscales, rebajas de IRPF y ofertando tarifas planas para autónomos. ¿De donde van a sacar el dinero para mantener los Servicios Públicos y dar credibilidad a sus planes de sanidad, turismo o industria?
Sabemos cual es la concepción para estos dos partidos sobre la violencia de género; para unos una cosmética programática y para los otros, una deriva ideológica. Obvio comentario alguno por evidente para los no trogloditas y así poner el acento en otro que también considero central.
En pleno cambio climático, ofrecen a sus interlocutores, la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural, con toda su proyección mediática sobre el resto de España, habiendo vivido los antecedentes perniciosos que todos conocemos en relación a Mar Menor, Doñana o La Albufera. Estaremos de acuerdo que el mayor capital de Extremadura es su valor ecológico y ambiental; a nadie se le escapa que somos un territorio con un espacio rural superior a sus dos terceras partes. Me temo que más pronto que tarde tendremos un conflicto que nos reclamará a los extremeños que concebimos la naturaleza como un patrimonio que debe ser sostenible y, no por ello, improductivo.
El objetivo del Pacto PP-VOX, según el texto, dice: “Eliminaremos cualquier traba burocrática o legislativa en materia climática que afecte a la prosperidad del campo o la libertad de los extremeños”. Y se quedan tan oreaos. Pero hay más, porque plantean impulsar una Ley de Aguas de Extremadura, sin condicionantes ideológicos, con ampliación de regadíos. ¡Que alguien me lo explique!
Cuando hablan de “neutralidad ideológica en la enseñanza de Extremadura”, si estuviera trabajando como maestro en nuestro territorio, me preocuparía al menos. Y por fín, “asegurarán la libre elección de centros educativos conforme a las convicciones de los padres” ¡Ah!, y se acabaron los gastos políticos relacionados con subvenciones ideológicas! ¿Lo pillan? Los únicos gastos que conciben son los relacionados con la ideología propia porque de esa manera trabajan para todos los extremeños y extremeñas.
Confieso que me ha entrado dolor de cabeza. Menos mal que van a hacer unos servicios públicos de alto nivel en todo el mundo rural, atención primaria, salud mental… Aunque el problema es que la financiación la quieren obtener a través del Estado, tras arduas negociaciones.
Así que, ¡Dios te “Guardi”, Extremadura! Y mientras, el alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, con la orejas erectas e inclinadas hacia adelante, pecho erguido y hocico cerrado, como si fuese un malinois, esperando, sin agitarse, la caída de María Guardiola.













Si no te gustan mis principios tengo otros….No se si he leído que uno de sus principios el respetar el.derecho de elección de Centro de los padres es, cuando ese derecho no se basa en ningún principio constitucional. Los padres respecto a la Educación no tienen derechos, el derecho a la educación es de los niños. Los padres sólo tienen obligaciones de procurarle dicha Educación. Y los centros educativos todos , TODOS. de dar una Educación de Excelencia… Basada en el principio de absoluta IGUALDAD
Totalmente de acuerdo, Antonio. La demagogia de la libertad, cuando el estado de bienestar la facilita, es parte de su guerra cultural para que acabemos diciendo que el blanco es negro. Saludos