La presidenta María Guardiola está apostando fuerte por Santiago Amaro Barril, tanto que se puede pasar de frenada. Hace ocho meses decía de él que había sido su primera opción para encabezar la lista del Partido Popular al Ayuntamiento de Mérida, pero nunca aclaró por qué si había sido su primera opción terminó siendo la tercera, una vez que se vino abajo una posible candidatura de Miguel Valdés Marín y la segunda, Fátima Mulero Álvarez, daba la espantá a la semana de ser nombrada para intentar desbancar a Rodríguez Osuna de la Alcaldía.
Sin embargo, con Santiago Amaro Barril parece que lo tiene todo fáicil, hasta el punto que lo incluía como número nueve de la lista del PP a la Asamblea de Extremadura por la provincia de Badajoz. El 28 de mayo pasado, Amaro fue elegido concejal del Ayuntamiento de Mérida y diputado en la Asamblea, aunque poco le han durado estos cargos pues tendrá que dimitir antes que después.
No, no crean que el muchacho se queda descalzo. Ayer miércoles, el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura le nombraba director general de Juventud y Deportes, un puesto en el que se sentirá cómodo dado su pasado de jugador de fútbol y entrenador de la UD Mérida. Pero, llegados a este punto, nos preguntamos quién es realmente Santiago Amaro Barril y cuáles son sus méritos para acceder estos cargos. Que se sepa, no estaba ni afiliado al PP de la provincia de Badajoz, ni ha desempeñado cargos de responsabilidad que avalaren tanta displicencia por parte de la presidenta extremeña.
La conclusión: María Guardiola se ha encaprichado de este encantador de serpientes y está dispuesta a encumbrarlo y defenderlo hasta el final. De otra manera no se entiende la fulgurante carrera del montijano. En cuestión de unos meses, ha pasado de ser un comerciante autónomo con no muy buenas pulgas a director general de Juventud y Deportes de la Junta de Extremadura. Suponemos que el negocio lo continuará su esposa, pero él, de momento, ya ha conseguido un sueldo cercano a los 4.000 euros al mes en la Administración regional. Cuando se habla de que hay personajes que van a la política no a servir sino a servirse de ella, enseguida suenan tambores de guerra. En este caso, habrá que esperar unos meses para saber cuál es el trabajo de Amaro y saber si llegó a servir o a servirse de la política.
En cualquier caso, sí tenemos claro que la presidenta María Guardiola se ha encaprichado del entrenador de fútbol y lo ha colocado como director general de Juventud y Deportes. Otra cosa será que, dentro de un tiempo, se desilusione o se sienta engañada y Santiago Amaro Barril se convierta en un muñeco roto.
Y a todo esto, ¿qué tiene que decir José Antonio Monago al respecto?












