Hace poco más de un mes cumplió noventa años un tipo que sale en las fotos con dos, tres y hasta cuatro gafas puestas a la vez. Ese tío tan raro se llama Fernando Arrabal. Salió en 1989 en un programa de televisión (hay vídeo de Youtube) diciendo: “Hablemos del milenarismo. El milenarismo va a llegar…”. Cuando Sánchez Dragó, que dirigía el programa (“El mundo por montera”). y los otros tertulianos se dieron cuenta de la curda que llevaba (estaba en la fase graciosa de exaltación de la amistad) fue cuando dijo aspavientos mediante: “Dejadme hablar, dejad hablar a la minoría silenciosa” “Nosotros somos el camino, la verdad y la vida”. “A la minoría silenciosa no se la deja hablar porque es católica, fea y sentimental”.
Se sentaba en la mesa redonda del medio y la caía, se bandeaba de un lado a otro, daba besos en la cara a otros tertulianos, no dejaba hablar a nadie. Fue divertido mientras duró. Llegó un momento en que a mí al menos, me resultó hilarante ver a un intelectual de tal calibre yendo de lado a lado insistiendo con que el milenarismo va a llegar. Treinta y tantos años después parece que sí.
Ya se sabe que los borrachos y los niños dicen la verdad. Por lo que uno puede fiarse de Arrabal cuando insistía en que “el fin del mundo estaba cercano”, quizá por eso quiso que le pillara bailando. Y borracho.
Leo en internet que el milenarismo es una doctrina que se perfila como el APOCALIPSIS, según los cristianos, donde el diablo será liberado de su largo encarcelamiento y se librará una lucha entre el bien y el mal, lo que nos llevará hacia el apocalíptico JUICIO UNIVERSAL, en el que todos los muertos resucitarán y comparecerán ante Cristo volviendo a ser juzgados. Pues a eso se refería el escritor y dramaturgo.
A mí no me pillará bailando que tengo la rodilla mala ni borracho que uno no tiene edad para esas cosas, pero sí pertrechado de libros. Se me ocurren cuatro, uno de humor y tres más serios. El de humor es el de “Las profecías de Nostradamus”. Es divertido. En uno de los párrafos de la versión que he leído (basándose en algo que dijo el escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke) dice que desde 1993 habrá un Gobierno Mundial dirigido por un Libertador, que en 2025 nos contactarán extraterrestres y que no habrá un fin del mundo pero sí “cosas” terroríficas que no quiero contar por aquí para no desmoralizar al personal.
Los libros serios que tengo más a mano son tres. “La era del capitalismo de la vigilancia. La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder” de Shoshana Zuboff. “Colapso. Capitalismo terminal, transición ecosocial, ecofascismo” de Carlos Taibo y “Capitalismo 1679-2065. Una aproximación al sistema económico que ha producido más prosperidad y desigualdad en el mundo” de Santiago Niño-Becerra.
Hay muchos indicios de que nos estamos cargando el planeta, solo hace falta leer las páginas interiores y no deportivas del Marca para darse cuenta («La periodista Beatriz Cortázar asegura que Tamara Falcó ha dejado a Íñigo Onieva tras su infidelidad», «Ex tripulante de cruceros comparte qué sucede debajo de la cubierta cuando los pasajeros están dormidos»). O lo de las elecciones en Italia (según «La Repubblica», periódico italiano: «Vittoria di Meloni. Será un gobierno liderado por la FdI, una gran mayoría de centro-derecha.» Pues eso, lo mismo es de centro-derecha porque la comparan con el antiguo presidente del consejo de ministros, Mario Draghi que este sí que era de derechas -me parece- porque fue presidente del Banco Central Europeo ocho años y vicepresidente en Europa de The Goldman Sachs Group, Inc, uno de los grupos de inversión que «inventó» la crisis de septiembre de 2008, eso me han dicho.
Si el milenarismo va a llegarrrr que al menos nos coja después de haber terminado de hacer lo que nos gusta, aunque ello consista en ver fotos de Fernando Arrabal en la que aparece con tres o cuatro gafas puestas a la vez o leyendo noticias chorras del Marca.












