Leo dos ensayos sobre la obra olvidada de Víctor Chamorro. Uno de Juan Andrade y otro de Manuel Cañada, a quienes no conozco personalmente. Tras su lectura, tomo prestado de este escritor de Hervás y olvidado el adjetivo en femenino «indefensa». Escribo mi visión de cómo veo a Extremadura y la comparto en mis guasaps. Reflexiono y comunico a mis destinatarios habituales:
Todavía vivimos en Extremadura pensando en el V Centenario de 1992, mirando hacia América, año en que se crea la Academia Política de Yuste para dirigir la vista esperanzadora hacia Europa.
El Poder autonómico nunca ha mirado hacia la propia Extremadura para analizar sus verdaderos problemas y resolverlos: Tierra, puestos de trabajo, comunicaciones, población rural agonizante y un largo etcétera.
La Universidad de Extremadura no ha abordado la historia ni la cultura Extremeña con el rigor que la Universidad de Zaragoza y la Institución Fernando el Católico de Zaragoza han abordado el Ser Aragonés.
La Universidad de Extremadura y el Poder han vivido muy alejados de la realidad social. Por eso, en Extremadura se vive una separación muy intensa entre la vida oficial de las instituciones y la vida real de los ciudadanos.
En el Congreso de Vegas Altas de Guadiana me he llevado una sorpresa cuando la inmensa mayoría de participantes foráneos no sabían quién era Luis Chamizo. Es lógico, la historia de la literatura española de Ángel Valbuena Prat –cuya primera edición es de 1938– se muestra poco admirador de la literatura regional, siguiendo el españolismo de Américo Castro, tan criticado por Jorge Luis Borges, en vez de valorar las aportaciones de Ramón Menéndez Pidal sobre los dialectos y las literaturas orales peninsulares. Valbuena dedica dos líneas en nota a pie de página a Luis Chamizo a partir de la segunda edición.
Algo ha fallado en el Poder Autonómico para no haber sabido solucionar el Ser de Extremadura, a pesar de sus fastos oficiales relacionados con su pasado histórico y su proyección hacia Europa y América.
Extremadura es una región que siempre mira hacia el exterior y se encuentra impotente para resolver sus propios problemas existenciales. El caciquismo extremeño ha contado con el apoyo del centralismo que ha impedido que se liberara de las garras que la han tenido y la tienen oprimida.
«Muy bien, Antonio querido, te ha quedado una visión de Extremadura muy objetiva. He fisgoneado tu guasap y tienes una respuesta que te gustará. Te la ha enviado Antonio José Centeno Malavé desde Zalamea de la Serena. Como sabes que te quiero mucho, por algo soy tu MECEDORA HABLADORA, te la he transcrito:
TOTALMENTE DE ACUERDO
[17/11 13:56]
Antonio José Centeno Malavé:
«Buenos días, Antonio, totalmente de acuerdo con que Extremadura mira hacia fuera y no mira hacia dentro, dando a conocer su historia, que no tiene que envidiar a ninguna otra parte de España. Somos poco exigentes y luchadores por lo nuestro. Así nos va, no nos respetan, por no decir algo más fuerte, se ríen de nosotros, nos tienen como el almacén de alimentos y de mano de obra barata; pero, en fin, la culpa la tenemos nosotros por ser tan dóciles con nuestras reivindicaciones y no defenderlas con más tenacidad y lucha.»
Ante esta cortés y emocionada respuesta, pienso que es cierto que Extremadura reivindica muy poco. Es un almacén de alimentos (recuerdo la polémica del juego infantil sobre el significado del gentilicio «choricero» con el que algunos cortesanos descalificaron a Manuel Godoy) y generadora de mano de obra barata en la región. Pienso también en los sacrificados obreros de la construcción que cada semana se desplazan a Madrid de lunes a viernes en busca de un salario más digno.
A vuelta de guasap contesto a mi amable interlocutor dialogante Antonio José Centeno:
EXTREMADURA NO SABE HACERSE RESPETAR
[17/11 15:12] Antonio:
Antonio José Centeno: gracias por tu opinión e informaciones. Extremadura no sabe hacerse respetar en ningún aspecto. Siempre se presenta ante el exterior con el triunfo de glorias pasadas que no sabe divulgar. Extremadura, siendo pobre, siempre da más que recibe a otras latitudes más ricas que ella. El centralismo caciquil no ha dejado nunca que se desarrolle en libertad. Madrid sigue siendo la capital de Extremadura, Mérida es una mera sucursal del Poder de España. Lo escribí en 1980 en mi «»Diccionario extremeño» y te lo suscribo en 2022 en este guasap.
«Chacho, Antonio, has tenido muchas respuestas positivas. No quiero cansarte, pero esta otra reflexión que he chafardeado en tu guasap me gusta. Es de Luis Entisne. Te la manda desde Coria. Te la transcribo, Antonio querido:
El PUEBLO EXTREMEÑO CON BUSCARSE LAS LENTEJAS YA HA IDO CUMPLIENDO SU DESTINO
[17/11 7:41] Luis Entisne:
«Buen día, Antonio, así es, da sonrojo cerciorarse de cuánto expresas y más. Desconocer la historia de esta región que han saqueado los poderes: Iglesia, Nobleza y demás monaguillos del Poder, contemplados por una Universidad que no ha cumplido su cometido, instalándose en un localismo pacato y ñoño… El pueblo extremeño, con buscarse las lentejas, ya ha ido cumpliendo su destino. Solo quedan las figuras excepcionales y esa bondad propia de los infelices.»
Lector amigo, a Luis Entisne le contesto: Analizando el presente se mejora el futuro.
Si Extremadura está indefensa, amigo lector, no hay que desesperar porque estoy seguro que habrá un día en que la Madre Tierra sabrá defender a sus hijos y les procurará una calidad de vida envidiable en la que todos los extremeños con su esfuerzo la pondrán en su sitio en el devenir histórico y será capaz de administrar sus propios bienes y no se dejará engañar por quienes se apropian indebidamente de lo que no les pertenece por naturaleza ni refuerzo. Ese día Extremadura la disfrutarán quienes vivamos o vivan en ella. Ya queda menos para conseguirlo. La esperanza es lo último que se pierde. Nos vemos.













¡Qué verdad nos cometa el articulista! Retrato exacto de qué no hacen los politicos del Gobierno en Extremadura. Siempre pensando en el exterior y se olviddan del desarrollo extremeño que necesita y mucho, en todos los sectores económicos, para el desarrollo de la región. Ejemplo clarísimo el tren. No dan una. Ni con vía rápida ni sin via rápida. Aún no se han dado cuenta nuestros politicos que los coches son viejos y no pueden más. Por eso los mandan a Extemadura y el Presidente se alegra. ¿De que? La Vía de la Plata tan importante para el desarrollo del Oeste peninsular y comunicar Gijón con Huelva y Algeciras, solamente mención pero nada más recordar y recordar pero hechos ninguno. Así nos va. Seguimos con los Santos Inocentes…