Más relajada por encontrar en VOX un interlocutor válido que quiere negociar un acuerdo programático de legislatura (algunas fuentes aseguran que los intermediarios del partido verde habrían pedido la Presidencia de la Asamblea de Extremadura para Ángel Pelayo Gordillo Moreno y que sería votada el próximo día 20 de junio por los 33 diputados de PP y VOX), María Guardiola se ve en disposición de ir desgranando su programa.
En esta ocasión se ha reunido con miembros de la Cámara de Badajoz. A la salida de la misma, ha asegurado que en los primeros cien días «de mi gobierno bajaré el IRPF, el ITP, el Impuesto de Patrimonio, el de Matriculación, y eliminaré el Impuesto de Sucesiones», impuestos que inciden especialmente en el bolsillo de los extremeños.
En un twit publicado en la red social Twitter, María Guardiola añade que «la Junta tiene que ser un trampolín para la creación de empleo, y no una barrera. Habrá más hechos y menos palabras»,concluye la futura presidenta quien parece, por lo que escribe, que respetará la denominación de Junta de Extremadura y no utilizará la inventada por José Antonio Monago de Gobierno de Extremadura, que trajo más de un dolor de cabeza.












