Lo de ‘Habla Extremadura’ y el postureo que lleva consigo tienen los días contados. El efecto Guardiola, que más acertado sería decir el efecto Feijóo, pierde fuelle en Extremadura, y la Guardiola, que se veía presidenta de la Junta de Extremadura tendrá que conformarse con ser líder de la oposición por cuatro años o, si tiene dignidad, marcharse a su casa a hacerle las lentejas a los nenes con los que se fotografía en Instagram al calor de una chimenea para que crezcan fuertes y sanos.
Según reporta la Cadena COPE, de celebrarse hoy las elecciones y en virtud de una encuesta llevada a cabo por Celeste-Tel con un total de 1.800 entrevistas telefónicas en la Comunidad Autónoma del 21 de septiembre al 10 de octubre, el PSOE de Extremadura ganaría las elecciones en Extremadura con el 45,2 por ciento de los votos, aunque perdería unos 10.000 votos y podría perder entre 1 y 3 diputados respecto a los que logró en 2019, según los datos de una encuesta realizada por el partido.
Según este sondeo, los socialistas revalidarían la victoria electoral con un porcentaje de votos que puede traducirse, en función de la Ley D´Hondt, en 31-33 diputados en las Asamblea de Extremadura frente a los 34 actuales.
Esta misma encuesta otorga el segundo puesto al PP, que tendría 35.000 votos más y que conseguiría entre 3 y 5 diputados más de los 20 actuales; Unidas por Extremadura mantendría los 4 actuales aunque perdería unos 4.000 votos.
Por su parte, Ciudadanos perdería los 7 diputados actuales y por tanto su representación en el Parlamento extremeño, con 42.000 votos menos que en 2019, mientras que Vox, con casi 20.000 votos más, entraría con 5 diputados.
Según señala el PSOE, para la elaboración de la encuesta se han realizado 1.800 entrevistas telefónicas a 916 mujeres (el 50,9%) y a 884 hombres (el 49,1%).
El margen de error de la encuesta es del más/menos 2,16 por ciento.
Es decir, que la estrella del firmamento María Guardiola solo se hace con un puñado de votos de Ciudadanos puesto que el gran vencedor de la derecha sería VOX con 5 diputados. Además, y en el supuesto de que el PSOE perdiese de 1 a 3 diputados, podría gobernar perfectamente en solitario o, en cualquier caso, hacerlo con Unidas Podemos (como sucede ahora en Madrid) o tener acuerdos puntuales con la formación morada.
Fuera como fuere, y de confirmarse estos datos a siete meses de las elecciones, María Guardiola es un rotundo fracaso y va a necesitar del desembarco de su jefe Feijóo y otros diputados y senadores de Madrid en Extremadura para intentar algo muy difícil, por no decir casi imposible: que sea presidenta de la Junta.
Con estos datos queda comprobada la capacidad de liderazgo de Guillermo Fernández Vara, tanto en el partido como en la Junta de Extremadura y es más que probable que vuelva a ser presidente de los extremeños. María Guardiola dejará entonces sus tonterías de niña pija y podrá volver a su Cáceres natal a hacer comandita con sus compis de los domingos. Lo dicho, quería ser presidenta de lunes a viernes, cuando Vara ha demostrado que el presidente de la Junta de Extremadura tiene que serlo de lunes a domingo, incluidas las fiestas de guardar.












