Guardiola es descendiente de Monago, pero no será la primera vez que una alumna da sopas con honda al profesor. De momento, no parece continuar la linde de su jefe. La Junta continuará siendo la Junta, abandonando esa figura estúpida de Gobex, que inaguró el viajero subvencionado a Canarias.
La lideresa del PP, no es cortoplacista y se está marcando una de política centrada. Hasta aquí, nada nuevo porque la gente de derechas, cuando entra en las instituciones, lo lleva en el protocolo; aparentar ser civilizado, dialogante, negociador… Guardiola no da puntada sin hilo y ha visto en el descerebro de VOX la oportunidad para ganarse los aplausos de propios y extraños. Aunque dicen que es una política desconocida, todos tenemos un pasado y el suyo fue participar en Hacienda, en el Gobex de Monago, y por lo tanto, como artífice de una época centrada en los recortes de todo tipo. ¡Ojo al dato!
Primero, hay que jugar al centrismo que ya habrá tiempo para ponerse la peluca de la M. Thacher con la bajada de impuestos y otras lindezas. Es necesario desmarcarse con urgencia del espectáculo circense de Valencia y Baleares con torero y maltratador incluido. Por otro lado, hay que oxigenar a Feijóo y darle una pátina de moderación. Hay que marear la perdiz diciendo una cosa en Madrid, otra en Valencia y otra en Extremadura para que obviemos que vuelven a por lo que consideran que es suyo y solo suyo. No hay que enseñar la patita antes del 23 de julio.
El intento de presentarse como política de centro es obligado. También lo hizo su padre político y terminó siendo un sargento “chusquero” que se pone peluca para ver si olvidamos su imagen. Sin duda, Guardiola, mejora en su presentación formal: desenvuelta, mujer joven y sin pelos en la lengua, lo que le da un cierto aire de credibilidad y autonomía. Con el tiempo, el populismo será su recurso.
Sosieguen los palmeros de la Sra. Guardiola; a la gente de derechas cada vez se les pone más fácil esto de la política. Acostumbrados a oír tantas barbaridades en las filas del PP, que alguien diga que “No dejará entrar en el Gobierno a quien niegue la violencia machista” es como para hacerle la ola, aunque Feijóo la justifica con aquello del “divorcio duro”. Si añadimos a esta declaración, dirigiéndose a Buxadé, que: “No puedo incluir en mi gobierno a aquellos que deshumanizan a los inmigrantes y tiran a una papelera la bandera LGTBI”, esto ya es para nota dentro de las filas del partido de Ayuso. Pues asunto resuelto; si no puede gobernar con VOX, deje gobernar a quién ganó las elecciones.
Digo yo, que si se ha puesto tan estupenda con VOX, debería hacerlo también en el caso del Ayuntamiento de Malpartida de Cáceres. También lo debería haber hecho su partido en 140 municipios; 6 de ellos en Extremadura o no haber ofrecido la presidencia de la Asamblea de Extremadura y otros puestos como el de senador. ¡Mucho cuento, caperucita!
En definitiva, la Sra. María Guardiola, tiene entre ceja y ceja jugar a la carta más alta y ya está gestionando el relato para llegar a otras nuevas elecciones tras un 23 de julio que el PP se promete arrasador. Unas elecciones donde cree que solo puede ganar, desprendiéndose de toda la casquería de la dehesa. Cuidado con M.
Guardiola, tiene la misma escuela que Monago, pero es bastante más lista que él y no repetirá en las formas el cúmulo de errores que él cometió. Mientras tanto, preguntándonos por si son galgos o podencos, el insolvente de Feijóo sigue sin querer debatir sobre lo sustantivo.













No me gusta ni como política ni como personas, ya la vi cuando acusaba desde un vagón de tren al Ministro de trasportes de haber quitado los enchufes de los móviles de los vagones ,cosa que era mentira, ya que todos los trenes hace más de 20 años que llevan cargador debajo del asiento, pero si lo llevas desenchufado pues no funciona.
Si es tan decente que deje gobernar a Guillermo Fernández Vara que es quien ha sacado más votos ,no es ella la lista mas votada.
A mi no me engaña ella ni su partido el PP y sus 140 pactos con Vox en toda España, eso de momento!
Nadie analiza el cinismo de la candidata. ¿Es que no sabía la noche electoral que necesitaba a VOX para gobernar?. ¿Es que no sabía perfectamente quien era Vox y sin embargo gritaba de júblilo que era la nueva presidenta?. Que no me venga con honestidades sobrevenidas cuando el PP se da cuenta que desde Valencia se le ha roto la estrategia infame de ocultar las intenciones y ven necesario un postureo como el de esta cínica.
Amen, Manolo.
Efectivamente, Carmen, a mi tampoco me engaña. Saludos.
Buen artículo, amigo Miguel. Pero más que harto está ya uno de los entresijos y las charlatanerías en que ha degenerado esta democracia liberal y burguesa. Gran culpa de ello tienen los dos partidos que han pilotado la Transición, que no fue absolutamente modelo de nada. Y de aquellos polvos vienen estos lodos. Como me tengo que largar ‘¡¡¡ya!!! a mis rastreos etnoarqueológicos, hoy soy breve y me limito a traer una cita del filósofo esloveno Slavoj Zizek: «Un anticapitalismo que no problematiza la forma política del capitalismo, que no es otra que la democracia liberal, no es suficiente, por más radical que sea». Que lo escuche bien todos los que se definen de izquierda. Y, salvando las distanciaspues me considero frontalmente antifascista, acabo con una segunda cita. Algo de razón tenía Ramiro Ledesma Ramos cuando decía: «La democracia parlamentaria es el régimen ideal para que predominen, del modo más descarado, las peores formas del feudalismo moderno» (nadie se escandalice, que yo sigo en mi barricada rojinegra, amparado por la sombra de Buenaventura Durruti).
Pues puede empeorar el día 23 de Jukio si no lo remediamos, votando, amigo Felix. Salud