Releyendo la «Carta al padre» de Franz Kafka, me di cuenta de un par de detalles. Uno, que más que una carta es una bronca con carácter retroactivo del hijo escritor al padre déspota.
Y dos, que Donald Trump (1946) es la viva reencarnación del padre de Franz Kafka, un comerciante judío de fuerte carácter llamado Herman Kafka (1852-1931)
El joven escritor Franz Kafka, que en los cuarenta y un años que vivió, escribió varios libros prodigiosos, absurdos, pesimistas y kafkianos, nunca supo que su padre se iba a reencarnar en Donald Trump, el que fuera presidente de los EEUU y que puede volver a ser, a sus casi setenta y ocho años, elegido de nuevo democráticamente por sus conciudadanos.
Franz Kafka, vivió entre 1883 y 1924. El mes que viene se cumplen cien años de su fallecimiento, aunque ya se sabe que los escritores nunca mueren, da igual si lo que escriben es entretenimiento o literatura.
Sé que el padre de Franz Kafka se reencarnó en Donald Trump porque, entre otras cosas, su hijo, en la famosa carta, dijo de él, de su padre, no de Donald Trump que:
«En ti observé lo que tienen de enigmáticos los tiranos, cuya razón se basa en su persona, no en su pensamiento».
Y que un hijo diga eso de un padre reencarnado en Trump sin ninguno de los tres saberlo, es mucho decir.
Fin.












