En Plasencia, se ha celebrado el pasado fin de semana la décimo sexta edición de los Premios Pop Eye. Unos premios a la música y creación independiente en literatura, cine, teatro, fotografía o artes pláticas. La verdad es que resulta atractivo el cartel por la calidad de los premiados, aunque de sobras muy conocidos, figurando entre ellos: Ana Belén, Silvia Pérez Cruz, Ariel Rot, Rosa Montero y algunos más.
Indago en la organización del evento, y en la revista Muzicalia encuentro una entrevista a su director Juan Pedro González de la Asociación Cultural Bon Vivant que presenta la filosofía de estos premios. Al parecer esta asociación está ubicada en Extremadura y ha organizado estas ediciones en distintas ciudades de Extremadura durante los últimos años.
En la búsqueda del porqué de estos premios celebrados en Plasencia, que sin duda es un evento cultural, observo que el Ayuntamiento de Plasencia colabora con dieciocho mil euros y comienzo a cuestionar su celebración; más que nada porque las cuentas de nuestro concejo no dan para tanto y, sobre todo, porque luego a determinadas organizaciones civiles de las ciudades se les niega el pan y la sal. Que la concejalía de igualdad tenga un presupuesto de seis mil quinientos, la de inclusión de seis mil o la concejalía de mayores disponga de siete mil euros, me parece un claro indicador comparativo de dónde pone el interés el gobierno de nuestra ciudad. Claro, luego celebramos el día de las personas mayores y hacemos un taller bancario de hipoteca inversa. Para que luego digan que las ideologías han muerto. ¡Lamentable!
Me dejan mucho más preocupado las declaraciones del director de estos premios que realiza en la citada revista, en una clara beligerancia política a la Junta de Extremadura y no porque no se pueda criticar a una administración, sino porque se la hace responsable de que sobrevivan unos premios con fines comerciales, muy legítimos, pero que al parecer desconocen que vivimos en un sistema de oferta y demanda. Y que no se trata de pasear a artistas tan premiados.
A la pregunta del periodista de Muzicalia sobre si los premios echan raíces en la ciudad tras tres años de celebración, Juan Pedro González dice que cuenta “con un importante handicap y es que el gobierno socialista de la Junta de Extremadura nos viene ignorando desde hace años”. Quedo perplejo ante estas declaraciones por parte de este dinamizador cultural de la música independiente; un calificativo que debería ser su marca de empresa. Continúo leyendo y su lírica apologista va “in crescendo”, afirmando que “quién tiene las pasta para permitir que los proyectos sobrevivan es la Junta de Extremadura. No darnos bola es una forma de ataque directo a los Pop Eye por parte del gobierno extremeño”. Y los extremeños sin saberlo.
Imagino que sabía que jugaba en casa y se solidarizaba: “Los ayuntamientos tienen el presupuesto que tienen y esta es una situación que nos impide crecer”. Bueno, comparto esta última afirmación, pero me pregunto qué hace el Ayuntamiento gastándose un dinero en promover a figuras reconocidas en el campo de la música y las letras, como si fuera una obligación de las administraciones hacer crecer a una entidad privada como la Asociación Cultural “Bon Vivant”. Tengo que reconocer que su nombre tiene clase. Y como si fuese una lucha entre David y Goliat, termina expresando que “Es una lucha desigual la que Vara y sus acólitos mantienen con los Pop Eye, lo que seguramente acabará por hacernos marchar irremediablemente a otras tierras tarde o temprano”.
Volviendo a insistir al final de la entrevista: “Siento, lamento insistir, que el gobierno extremeño acabará echándonos de nuestra tierra, de donde surgieron los Pop Eye”.
Quedo ojiplático por momentos, y cuando quiero evitar esa quietud ocular, se desencadena compulsivamente otro movimiento incontrolable de chiribitas que describen un patrón rotatorio y circular de izquierda a derecha y luego de derecha a izquierda. Mi boca se eterniza abierta como asidero fácil para huéspedes intrusos, mientras un poco de saliva se desplaza por la comisura de mis labios. Me voy reponiendo de este trance. ¡Cómo se las gastan algunos artistas independientes! A estas alturas y nuestra “vanguardia cultural” pretende poner todas los huevos de la gallina en manos de una administración pública para crecer, para culpabilizarla de que su imaginación no pueda verse reiteradamente asumida todos los años por la administración autonómica, con una financiación lo más alta posible para que ellos no tengan que probar su excelente idea en otras tierras. La verdad es que a estas alturas del año y no le puedo decir a los amigos de “Bon Vivant” si el año que viene volverá a ver premios Pop Eye en Plasencia, porque no tenemos presupuestos y anda la cosa muy malita. Mira a ver si en Madrid, con la Sra. Ayuso, cuela. ¡Anda que el Sr. Vara se las trae con sus acólitos!













Que agusto te has quedado .
No. Es que me sale de natural. Salud
Ayuso le regaló 200.000€ a Arturo Pérez Reverte y se quedo tan fresca; al de Mecano un suelo para hacer no sé qué. Que se vaya a Madrid, para gente como la de esa asociación o lo que sea, es la tierra prometida.
En España tenemos a muchas personas abonadas a triunfos pasado y que no se bajan de su pedestal, siguen y siguen exprimiendo ..
Es la farándula y cultura del PP. Hacer juergas a costa del contribuyente. Saludos.
Es curioso, enemigos de lo público, pero que me den las perras para mantener mi chiringuito las administraciones. Así cualquiera
Efectivamente. Espacio abierto para lo privado, sin control pero subvencionado por lo público. Y a bajar impuestos que es lo más liberal. Y además con pedigrí de cultura. Salud