Es Arroyo de San Serván un pueblo de la comarca de Mérida eminentemente agrícola, que empieza a conocerse como: “La pequeña Rumanía”, por su gran riqueza en tierras de regadío y con gran demanda de mano de obra especializada en las tareas agrícolas propias y originaria del país del este.
En esta Extremadura de trabajadores cobrando el paro y demanda de inmigrantes trabajadores, resulta cada vez más frecuente que los últimos establezcan los usos y costumbres de su patria natal y en no pocas ocasiones nos encontremos con el consecuente choque de trenes.
El último suceso ha tenido lugar en la Cooperativa de Nuestra Señora de Perales donde, ni corto ni perezoso, el gerente ha recibido la reclamación del empresario rumano que se encarga de suministrar mano de obra de su país a todos aquellos empresarios agrícolas que la necesitan y que, hartos de lidiar con el personal nacional, prefieren externalizar la responsabilidad.
Resulta que el empresario, quien además es responsable de un punto de recogida de aceitunas, pretendía entregar aceitunas en la cooperativa, sin la obligatoria documentación donde se refleja la trazabilidad, forma elegante de referirse a la propiedad de la valiosa mercancía (tanto que actualmente se denomina “oro líquido”).
Por más que el equipo ROCA de la Guardia Civil vigila por tierra y aire los olivares, motorizados y a caballo, el punto crítico se sitúa en los puestos de recogida de aceitunas y los diferentes intermediarios receptores que, en no pocas ocasiones, son los que blanquean el fruto delictivo.
Hace menos de un mes, en una actuación en la misma cooperativa de Arroyo de San Serván, se incautaron unas veinte toneladas de aceitunas de origen incierto y sin la debida documentación. En aquella ocasión, según las fuentes consultadas, las incorrecciones partían de una empresaria de Almendralejo.
En la que hoy nos ocupa, la reclamación ha venido en forma de agresión violenta y daños al honrado gerente de la cooperativa que ha evitado que entrara en la cadena alimenticia producto de una más que dudosa procedencia.
Según los testigos de la agresión, las lesiones son en cara y cabeza, según las diferentes versiones, además acompañadas de las consabidas amenazas. (Hasta el momento no tenemos conocimiento de que se haya presentado denuncia de lo ocurrido).
Desde aquí, animamos a todos los que han participado de tan lamentable y execrable evento que presenten denuncia inmediatamente para evitar que se impongan las costumbres de un escaso grupo de delincuentes que en ningún caso representan a la mayoría de los trabajadores.












