El alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, está totalmente desacreditado una vez que, por segunda ocasión, se ha podido denunciar y documentar gráficamente sus incumplimientos a las normas de tráfico rodado que tienen que cumplir el resto de los placentinos.
El primer caso fue en otoño, cuando una cámara captaba la imagen del coche particular del alcalde en una calle peatonal al lado del Consistorio. Ahora, el mismo vehículo de Fernando Pizarro ha sido fotografiado en el callejón de Clavero (el que conecta la calle del Sol con Correos), también zona no apta para vehículos. Además, el coche particular del alcalde se encuentra estacionado en una rampa que se ha contruido para las personas con movilidad reducida, por lo que el tránsito de estas personas se hace imposible.
Desde que Diario de Plasencia se hiciera eco de la denuncia que realizaba en Facebook la Asociación Vecinal Intramuros, dando a conocer la práctica incívica del alcalde, han sido miles los placentinos que han visualizado la noticia, y muchos de ellos han usado la Redes Sociales para mostrar su indignación con el proceder del alcalde de Plasencia. Los ciudadanos entienden que en un estado de derecho «todos somos iguales ante la ley» y nadie se explica cómo es posible que la Policía Local no haga nada, cuando se tiene constancia de que los vecinos del callejón avisaron dando cuenta de la posible infracción.
El alcalde, como siempre, ha tratado de desviar la atención del suceso dividiendo a la sociedad civil con la entrega de unos premios San Fulgencio’24 totalmente descafeinados. Pizarro ha invitado a una serie de colectivos que le bailan el agua y dejado fuera a los díscolos. Una torpeza más de este alcalde que sólo piensa en mirarse el ombligo y no atiende a las necesidades reales de los ciudadanos a los que dice representar.













Cómo no va a crecer la indignación entre los placentinos, dado su despotismo para con el respeto a las normas y su autoritarismo ”porque yo lo valgo”. Se está descubriendo lo sectario de su comportamiento narcisista y ególatra. “Hago lo que me da la gana”. Pero si el propio Partido Popular de Extremadura y la propia Presidenta Regional le han calado de lleno. Lo tendrán ahí mientras gane elecciones (ya sabemos cómo las ganas y con que porcentaje) y después lo dejaran caer. Ahora está sujeto a la mamandurria y para eso se apuntó a la politica. No para desarrollar Plasencia y hacerla prospera en el futuro. No. Solo le gustó la mamandurria. Solo hay que oírle hablar para conocerlo.
Por haber ganado las elecciones se cree que Plasencia es suya
maldito satrapa