Feliciano Correa durante la inauguración, con la Mesa de la Academia al fondo.
La Real Academia de Extremadura de las Artes y las Letras (RAEX) inauguró en la tarde-noche de ayer la apertura del curso académico 2023-2024, en un acto celebrado en el salón de actos de Cajalmendralejo, bajo la presidencia de su directora, María del Mar Lozano Bartolozzi, y que contó con la asistencia de académicos numerarios y correspondientes, autoridades regionales y locales y numeroso público.
El acto, abierto con la interpretación del Himno de la RAEX y con la apertura de la sesión de la directora, quien declaró al final inaugurado el nuevo curso, contó con varias partes diferenciadas: la lectura de la Memoria del curso anterior, que leyó el secretario de la Academia; la lectura de la lección inaugural, “Deficiencias y grandezas de la palabra”, a cargo del académico de número Feliciano Correa Gamero; la entrega de diplomas a los tres nuevos académicos correspondientes elegidos el pasado día 4 de febrero (Agustín Velázquez Jiménez, Basilio Rodríguez Cañada y Francisco Joaquín Pérez González), quienes pronunciaron palabras de agradecimiento, y la parte musical, con varias interpretaciones musicales a cargo del barítono Juan Miguel Torres y del pianista Juan Fernando Díaz.
En su lección inaugural, el académico de número Feliciano Correa Gamero hizo un recorrido histórico por las deficiencias y grandezas de la palabra. En su alocución dijo que “el teatro es, posiblemente, el medio más completo de transmisión de lo que razonamos, tanto del pensamiento lógico como del esperpento” y aludió, entre otros, al extremeño Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona, quien, en 1984, escribió un artículo en el que expresaba que “la palabra en política es más mensaje de ilusión de euforia, de decepción o de irritación, que auténtico vehículo de ideas o de conceptos”.
Recordó a Ortega y Gasset, quien señaló en su obra “Miseria y esplendor de la traducción”, que “desde hace mucho tiempo, la humanidad, por lo menos la occidental, no habla en serio”. Más adelante dijo que “llevamos miles de años intentando hacernos entender, y en ello estamos todavía, y me temo que la inteligencia artificial no solo no lo logre, sino que lleva nuestra pretensión esclarecedora al paredón de fusilamiento”. Evocó al columnista malagueño Manuel Alcántara quien, preguntado qué se llevaría a una isla desierta, dijo que “mi acompañante sería un diccionario”. “Hablar y escribir es un proceso de averiguación y de búsqueda”.
El académico Correa Gamero dijo también que “cada uno de nosotros somos individuos irrepetibles; de ahí la dificultad del entendimiento pleno” y que, aun reconociendo la limitación de la palabra, “hemos de saber que el escritor ha de ejercer su oficio abrazado a ellas, porque no tiene otra salida o sustituto”. Evocó el confinamiento provocado por el Covid y se preguntó “qué hubiera sido de nosotros en esta larga encerrona sin el lenguaje: la gente supo hablar con asiduidad porque la voz fue creada para saltar la empalizada del confinamiento. La pandemia que todos vivimos sirvió no para vencer, sino para enaltecer a la palabra”.
El conferenciante concluyó diciendo que “el lenguaje es el verdadero precursor de la más profunda emoción humana… Se dice que el agua es fuente de vida, pero no es la vida. Pues bien, la palabra tampoco es el alma, pero es fuente de ella”.
El académico numerario y secretario de la Academia, José Luis Bernal, resaltó en la lectura de la Memoria del curso finalizado que la institución ha cumplido con sus fines de “exaltar los valores artísticos y literarios de la región” y se refirió a los hechos más notables que se produjeron a lo largo del curso: las tomas de posesión de Martín Almagro como académico de honor y de Trinidad Nogales como académica de número, las publicaciones de la Academia, los informes preceptivos realizados para las instituciones y la difusión cultural con exposiciones y conferencias.
Por último, la directora agradeció su ayuda a las instituciones, la presencia de los asistentes y recordó que la Academia seguirá trabajando para lograr los objetivos que le marcan sus estatutos en beneficio de la región.












