Fernando Pizarro y la concejala de Igualdad, junto a Collado Zarza.
La denuncia de la concejala socialista y alcaldesa de San Gil, Esther Sánchez Tapia, en Facebook, en el sentido de que el alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro García-Polo, prometió el oro y el moro a los vecinos de San Miguel antes de las elecciones municipales hace ahora un año, ha devuelto a la actualidad la situación por la que atraviesa la Asociación de Vecinos La Unión de San Miguel y de cómo su presidente se aferra al cargo que no hay quien lo eche ni con agua caliente. Tiempo llevan ya los ciudadanos de este populoso barrio placentino denunciando que el presidente, Jaime Collado Zarza, no permite la entrada de un grupo de personas que quieren ser asociadas ante el temor de que se convoquen elecciones y pierda su puesto.
El alcalde, en lugar de cotejar la situación y actuar de manera democrática, permite a Collado el ¿único? juego de llaves que hay del centro social, edificio municipal, y hace caso omiso del creciente descontento de los vecinos. Pero es curioso cómo son las cosas: hace treinta años Collado Zarza actuaba de comisario político del entonces secretario general del PSOE de Plasencia, Félix Dillana, y ahora hace lo propio pero siendo Fernando Pizarro García-Polo a quien seguir.
Y uno se pregunta qué interés puede tener el alcalde placentino y el propio presidente vecinal en mantener a este último en el cargo sin unas elecciones democráticas por haber, porque nada se consigue teniendo a todo un barrio cabreado. Otra cosa bien distinta sería que los detractores fueran minoría, pero ni siquiera así pues la Democracia está por encima de cuestiones partidistas.
De Dillana a Pizarro, Collado Zarza ha tirado todo el crédito de hombre dialogante que le precedía y está haciendo que su mentor quede a los pies de los caballos. Puede que, efectivamente, haya un grupo de vecinos que quiera desalojar de La Unión al presidente, pero es que están en su perfecto derecho de quererlo. Al alcalde de Plasencia no le hace ningún favor que esta situación se prorrogue en el tiempo y, con ella, viene a darle la razón a aquellos que le acusan de dictadorzuelo. De no estar en nómina del Ayuntamiento, lo que vemos muy difícil, el presidente vecinal debe entender que ha llegado su momento y que debe apartarse a un lado.
Ya veremos qué es lo que sucede, pero San Miguel es un barrio pequeño, en donde todos los vecinos se conocen, y Collado Zarza no puede pasar desapercibido. Y los vecinos seguirán manifestándose en la Plaza Mayor de Plasencia antes de tomar medidas judiciales que les den la razón. Y esto sucede en pleno siglo XXI.













Nunca mas alcaldes como el Sr. Pizarro exento de capacidades para el buen gobierno.
Ojo, porque lo mejor está por venir, saldrán los dos a la par. Y colateralmente alguna de la foto
El propio Alcalde-sacristán de Plasencia es el manipulador de este personaje y de otros claro. Por eso se le llena la boca del consenso con ellos. La FEPAVE, a la que pertenece esta asociación vecinal, está haciendo agua por todos lados. Hace unas semanas se publicó una sentencia condenatoria para el del Pilar y siempre todas ellas bajo el amparo del puro y duro. Todos ellos se mueven al son de lo que dicta Pizarro García. Solo tienen que ver la fotos cuando los llama para hacérsela y justificar algo. La última sobre seguridad ciudadana y apoyo ficticio para sus intereses manipuladores. Esta es la esencia del autoritario Pizarro. Ahora, como mal político al que le pagamos el sueldo los ciudadanos, no recibe a los placentinos que le han pedido una reunión para mediar y ya saben el resultado: «No. No los controlo y no puedo manipularlos».
Que fácil es criticar todo , el señor Félix Dillana hizo mucho bien por Plasencia otra cosa es que nos gustarás sus formas, y este alcalde está cumpliendo con la ciudadanía hay los resultados que dan las urnas, otra cosa es que hay personas que se consideren por encima de los que los ciudadanos votan . Y para mí eso es poco democrático.Me suelen gustar las críticas constructivas
No nos equivoquemos, no son las personas las que se consideran por encima de nada. Es la Ciudad de Plasencia la que se está quedando por debajo de todo y eso gracias, entre otros, a los personajes nombrados.