El gobierno en democracia es un gobierno de participación activa y colaborativa con los Grupos políticos en la oposición , menos en el Ayuntamiento de Plasencia desde que está al frente Fernando Pizarro García. Todos conforman la Corporación y por tanto todos colaboran con la Junta de Gobierno, que lo coordina aprueba o pasa al Pleno Municipal.
También hay Comisiones informativas donde se estudia los temas antes de su presentación al Pleno lo que corresponda y a la Junta de Gobierno lo suyo.
Pero, – hete ahí – la sorpresa de la información que le llega a este columnista de fuentes municipales que solo en este mes de Julio ha firmado mas de 400 Decretos y que así más menos, todos los meses. Es decir, que gobierna a base de Decretos al igual que cualquier dictador que se salta todas las normas democráticas y que son legales para la urgencia del caso, pero no procede gobernar así. ¿Para que están entonces las Juntas de gobiernos, las Comisiones informativas y los Plenos Municipales?
Las noticias que nos iban llegando de este Alcalde, y no es de ahora sino de muchos años atrás , era de un autoritarismo desnortado que rompe todas las normas democráticas . Su Presidencia se ha convertido en un presidencialismo autoritario en el gobierno municipal. ”Aquí se hace lo que yo digo”. Como el firmar Decreto no es delito , pues toda ocurrencia se hace ejecutiva y así no hay que dar explicaciones en Comisiones, Junta Gobierno y Plenos.
Ver para creer, pero esa es la realidad cruda de un político que se define democrático pero que no acepta las decisiones contrarias a sus propuestas. Vamos, que siempre llevo la razón y por tanto se aplica lo que digo y con el instrumento más rápido que es el Decreto. Con esta forma de gobierno tan poco democrática queda definida la razón de ser de este político que ha hecho del populismo y del florilegio su forma de actuar en política. Los controles democráticos no existen para él.
Sigue ganando mayoría tras mayoría que le ha dado carrete suficiente para su trapacería y arbitrariedad que junto con su mendacidad compulsiva produce el engaño generalizado y que el ciudadano poco analítico y llevado por lo superfluo y pomposo de su actuación ,no llega a descubrir.
Seria bueno el poder conseguir la estadística – decretiles de sus doce años y un mes de gobierno- que con este ritmo mensual nos llevaría a un número con muchos dígitos.
Todo ello nos sirve para confirmar que el control absoluto y despótico que ejerce en todo lo que se mueve en el Ayuntamiento nos lleva a concluir que gobierna de manera Teocrática.













Un alcalde que es el espejo de la ciudadanía placentina.