Manos Limpias es una de las múltiples manos que mece la cuna del juego sucio en el tablero político español. El nombre es lo de menos. Cuando no es un pseudo sindicato extorsionador, es un periódico digital financiado con dinero público o privado en territorios amigos. Son instrumentos generados con profusión a partir de 2004 cuando el PP opta por alcanzar el poder por medios alejados de las urnas. Las pulsiones antidemocráticas de los hijos del régimen anterior a la Democracia rompieron las costuras del contrato político y social al mentir sobre el dramático 11-M. A la presunta ilegalidad del Gobierno de Zapatero, radiada por toda una caterva de fabricantes de decibelios, le sigue la de los Gobiernos de Pedro Sánchez.
La utilización de la justicia por parte de la extrema derecha y de la derecha extrema está en su ADN. Deterioro del CGPJ y su colapso, desvalorización del Tribunal Constitucional y de todo aquello que sean instituciones vertebradoras de nuestra joven democracia.
Lo que no pudieron ganar en las urnas, pretenden ganarlo entre bambalinas con una oscura policía patriótica o con sospechosos agentes judiciales con espíritu justiciero, hijos del Tribunal de Orden Público. El caso de persecución a la jueza Victoria Rosell en el caso Alba, a manos de otro juez; la asfixia y el bozal en el caso de Mónica Oltra, que no solo sirvieron para descuartizar su carrera política, también para ganar el gobierno de Valencia a los puntos; las persecuciones torticeras y recurrentes a Pablo Iglesias y Podemos, no fueron una anécdota, sino la acción diseñada por parte de partidos políticos al servicio de élites a los que solo le sirve la democracia en el caso de ganar. Afortunadamente, en los casos citados, la Justicia se ha reivindicado con sentencias que finalmente ponen en su sitio a cada cual; pero el mal ya está hecho. En el plano internacional recordemos el caso de Lula en Brasil o el más reciente del Presidente de Portugal, António Costa. ¿Quién devuelve a su punto de partida a los afectados?
La decisión tomada por Pedro Sánchez era necesaria. El hombre, aparentemente metálico, no es de piedra. Su posición valiente no interpela exclusivamente al PSOE en su conjunto, sino a todos aquellos que pretendemos una democracia activa y sólida.
Hay que optar entre mantener una conducta pusilánime como pueblo o movilizarnos para mantener todo lo conseguido. La división de poderes, la consolidación y mejora de la Constitución nos va en ello. No es una pose táctica, versión Xavi, entrenador del Barcelona, porque el lunes tendremos la confirmación de una dimisión o una moción de confianza, donde se acaban los cuentos para volver a las cuentas.
Vaya por delante que descarto un cambio de estrategia por parte de Feijóo y compañía. Tendrían que realizar una exorcización previa y los patrones intelectuales de niñatos al uso de la Ayuso, Maroto o Rafael Hernández no dan para ese ejercicio necesario. Son presos de su España unilateral, rancia, ruidosa e infantil.
Entiendo que la implicación del propio socialismo y de sus socios nacionalistas, independentistas, y la propia izquierda a la izquierda del PSOE, deben situar con realismo sus reivindicaciones. Esto no es un tiro en el pie de Pedro Sánchez, porque tal vez sea un tiro por elevación haciendo un llamamiento a la cordura de políticos jugando a la ruptura total. Las consecuencias vitales para los propios independentistas podrían ser catastróficas de producirse elecciones generales tras el 29 de mayo, porque la Ley de amnistía quedaría en un papel mojado y podría volver a llover sobre mojado en Cataluña.
No solo es necesaria la permanencia de Pedro Sánchez en el Gobierno por múltiples razones relacionadas con la legalidad y estabilidad democrática del país; su ratificación ante una moción de confianza deberá ir acompañada de una vuelta a la senda de una agenda de políticas sociales que deben complementar el gran trabajo realizado hasta el momento, como la mejor forma de ahuyentar el ruido de los odiadores profesionales de España.













“Mejor que España de hunda, que ya la rescataremos nosotros”
Cristóbal Montoro 🙁
Sí es que se les ve el plumero. Salud
Completamente de acuerdo contigo, si dimitiera GANARÍAN LOS MALOS, no podemos permitir el precedente de un Presidente del Gobierno “cambiado” por Manos “limpias”. La Administración de Justicia debería hacer una introspección seria. El acoso empezó con Podemos y no parece que vaya a acabar, nos jugamos mucho los españoles, los de derechas también, si son demócratas, claro
Acertado comentario, María Luz. Ganarían los malos, otra vez. La izquierda parece a Sisifó; subiendo la piedra y cuando estamos en la cima, la naturaleza del sistema no lo permite y nos devuelve al principio. Rompamos ese mito. Gracias.
Muy bien, amigo Miguel. Siempre en la barricada, defendiendo los valores democrático contra la pútrida ola del golpismo judicial y mediático. No se puede ser tan transigentes con los que se aprovechan de las urnas para destruir la democracia desde dentro. Solo con medidas realmente estructurales, transformadoras, no con parches y remiendos, que permeabilicen de verdad los epitelios de las clases trabajadoras, y con una escoba de tamujos, se logrará barrer a todas aquellos carcundas y reaccionarios, ultraconservadores y neoliberales, que, como hicieron históricamente, pretenden derrocar al poder legítimamente constituido empleando las más viles y rastreras maniobras. O barremos a toda esa escoria antidemocrática, o nos barrerán a nosotros. No soy socialista ni he votado nunca al PSOE, pero sigo en la barricada de los que no toleran que los de las «prietas las filas, recias, marciales» impongan sus bemoles y pretendan ser los eternos patrioteros, que no patriotas, de una España considerada como su particular e interesado cortijo.
Es que esto no va de PSOE o no PSOE. Va de democracia. Y la derecha tiene muy claro que no cree en ella. Más barricadas para normalizarla. Salud y gracias, amigo
Es necesario una ley que ponga fin a la AN de una puñetera vez y también la GC, en democracia no necesitamos ningún cuerpo militar para controlar la población. La fiscalia debe encausar los jueces prevaricadores. El CGDPJ debe dimitir imediatamente. El Gobierno debe de dar un puñetazo sobre la mesa. Y que den el golpe armado si tiene huevos.
Regeneración democrática y poner fin a la utilización de la justicia. Salud