Ya le tocaba a ella. Después de que Extremadura hablase en esa especie de invento que dio los resultados esperados, ahora le toca hablar a ella y María ha hablado claro: «Yo no puedo dejar entrar en el Gobierno a aquellos que niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes están deshumanizando a los inmigrantes y a quienes tiran a una papelera la bandera LGTBI». Y todo ello por VOX. Y está claro que todo esto lo piensa incluso cuando le ofrece la Presidencia de la Asamblea, una secretaría en la Mesa y el senador autonómico. De todas formas, ya no vale lamentarse, ya está hecho. La socialista Blanca Martín Delgado, natural de Plasencia, afronta su tercer mandato como presidenta de la Asamblea extremeña.
Aunque el mandato de la placentina puede ser breve si al final VOX quiere. Y es que lo que queda claro después de lo vivido esta mañana en Mérida, es que los de Santiago Abascal, pese a no tener nada más que cinco diputados, mandan mucho. ¿Por qué? Porque si en la sesión de investidura de Guillermo Fernández Vara como presidente de la Junta de Extremadura se dan los mismos resultados, el fiel de la balanza volverá a caer del lado socialista. Si VOX quiere, será María Guardiola presidenta. Y si no, elecciones.
«Iremos a elecciones, si hay que ir, y volveremos a demostrarles a los extremeños que tenemos palabra», decía María Guardiola con un notable disgusto. Pero es que, a pesar de que ahora hable alto y claro («Yo no puedo dejar entrar en el gobierno a aquellos que niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes están deshumanizando a los inmigrantes y a quienes tiran a una papelera la bandera LGTBI»), es la única posibilidad que tiene para ser presidenta de la Junta de Extremadura.
Estamos convencidos de que en unas nuevas elecciones autonómicas, la «María de Extremadura» podría obtener mayoría absoluta. No es tan difícil. Lo hecho por VOX no lo va a entender el 8% de electorado que les votó y es muy probable que Guardiola fagocitase a los de Ángel Pelayo Gordillo Moreno, más cuando ha quedado claro que la tragicomedia de esta mañana hay que leerla, necesariamente, en clave nacional. ¿De qué manera arengamos a nuestros votantes de toda España?, parece preguntarse VOX. Distanciándonos del PP y de Feijóo.
María Guardiola debe intentar ir a unas nuevas elecciones, si VOX le deja (otra vez VOX) e intentar ganarlas con el mismo temple con el que ha pasado de 20 diputados que le dejó Monago (¿se ha puesto pelo, verdad?) a 28 y hablar de tú a Fernández Vara. No se puede decir que tengan una buena relación porque, al margen de la visita que ella hizo a Presidencia, han coincidido poco. Tienen gustos diferentes.
Lo dicho, o se deja gobernar a Fernández Vara aunque sea en minoría o vamos a unas elecciones que ganaría Guardiola. Pero, menos mal, ya llamamos al pan pan y al vino vino. Y eso lo dice una mujer que ha demostrado tener los ovarios en su sitio. Benditos sean.












