Fernando Pizarro ha vuelto a conseguir la cuadratura del círculo. Él, alcalde con mayoría absoluta, es incapaz de elaborar unos presupuestos municipales para 2023 y ha optado por prorrogar los de 2022, con los problemas que esto acarrea para las arcas públicas y la economía municipal.
En rueda de prensa celebrada esta mañana, el portavoz municipal del PSOE y candidato a la Alcaldía, Alfredo Moreno, ha dado a conocer esta noticia, calificando de «irresponsabilidad» que el PP, con mayoría absoluta, es decir que podría aprobarlos sin problemas, opte por prorrogar los presupuestos de 2022.
La medida tomada por Pizarro supone, en la práctica, disponer de 8 millones de euros menos para 2023 y solo atender los asuntos que están comprometidos como, por ejemplo, el pago del agua o la nómina de los trabajadores municipales, pero no se podrá concertar ningún tipo de subvención municipal con asociaciones de mujeres, jóvenes o deportivas que no estuvieran inscritas de antemano.
Alfredo Moreno no entiende qué ha hecho Fernando Pizarro y el porqué de esta medida «pues tiene los votos suficientes para sacar unos presupuestos para este año». Por lo tanto, Plasencia, una ciudad de 40.000 habitantes, pierde ocho millones este año con respecto a 2022, estando pendiente, además, un remanente de Tesorería de 2 millones de euros que hay que pagar.
Fernando Pizarro no tiene excusas para no aprobar el presupuesto porque dispone de los votos suficientes para sacarlos adelante. Además, el propio PSOE se ofreció estos tiempos atrás a aprobarlos si se cumplían una serie de requisitos. Pero el alcalde algo esconde y prefiere que las cuentas sean las mismas, aunque con 8 millones menos, y se perjudicará al tejido social placentino.












