Miguel Ángel Morales, presidente de la Diputación Provincial de Cáceres, ha recibido esta mañana a representantes de la nueva Confederación Empresarial de la provincia.
Nuevas expectativas ofrecen los empresarios agrupados en esta Confederación Empresarial de la Provincia, pero grandes sospechas e inseguridad nos trae también por si hay dentro de ella un impulso político para agradar o verdaderamente nace a instancias de los empresarios y comerciantes de esta extensa provincia.
Las declaraciones que hace el recién nombrado presidente en los medios parece y digo “parece”, que tiene como referencia solo a Cáceres ciudad, no creo que sea así, pero si se vuelve a distraer a los comerciantes y empresarios solo para satisfacer el ego de alguien, mal se empieza. Quiero pensar que no va a ser así. Conozco al presidente y aunque no estemos en muchas cosas de acuerdo sí nos une la impronta y el deseo de sacar a esta provincia del atasco y del olvido. Él sabe, y yo se lo he recordado, los antecedentes de la Cámara de Comercio de Plasencia, cuando hace ya algunos años con el mismo fin de aunar y ser más fuertes se juntaron las dos Cámaras. Al final se potenció la de Cáceres en detrimento de la de Plasencia, que desapareció.
Con el transcurso de los años y con el buen hacer de sus componentes y la fuerza siempre mayoritaria pero nunca reconocida del empresariado y comerciantes del Área Funcional de Plasencia que comprende todo el Norte de Extremadura, consiguió que la Presidencia fuera también ocupada por alguien del Comercio y Empresarios de esta ciudad. Cosa que no se había dado desde que se fusionaron. Además se potenciaron los servicios que daba sin tener que desplazarse a Cáceres a través del edificio cameral construido en Plasencia.
Por eso la desconfianza en principio, pero que con el tiempo, ya se encargará su nuevo presidente que desaparezca y esa Confederación disponga de servicios que ayuden al numeroso y potente conjunto empresarial y comercial del Norte de Extremadura. Démosle tiempo al tiempo. Pero de la anterior experiencia ha quedado huella y memoria histórica.
Estamos de acuerdo en que la unión hace la fuerza pero sin centralizar para potenciar intereses localistas. Además, sin perder la cuenta de que los servicios hay que acercarlos a los componentes que forman esas trece organizaciones iniciales. Somos conscientes que no se pueden descentralizar los servicios que se prestan, hasta la última localidad de la provincia, pues no sería eficaz ni recomendable, pero sí en una provincia tan extensa y con dos ciudades cabeceras de amplios territorios y que son referentes de los mismos a ellas si se desplazaran para sus necesidades corporativas y empresariales .
Esta confederación llevará el peso representativo en la Confederación Empresarial de Extremadura al igual que la confederación hermana de Badajoz. Con ello se aumentará el peso empresarial y comercial de toda la Región ante la Junta de Extremadura y ante la COE.
Sin duda beneficiará a la totalidad no solo del potente colectivo comercial y empresarial del Norte de Extremadura, sino al de toda la provincia si se hace sin localismos provincianos. Que conste que prefiero la unidad a la separación. La fortaleza de todos se consigue unidos pero sin preponderancia de nadie. El liderazgo será del más comprometido globalmente y con espíritu democrático de servicio y no de servirse, que entiendo, no es el caso.












