Fernando Pizarro es un inconsciente. Cuando ha comprobado que la petición de ayuda pacensis no funcionó y justo cuando se encontraba exhausto en las cuerdas a punto de besar la lona, recurre a su periódico de cabecera, al que tiene bien subvencionado. y hace una entrevista para solicitar al presidente de la Junta de Extremadura que la estación del ferrocarril se haga lo antes posible. Lo que no dice es que él, hace diez años, se opuso a que este mismo proyecto se realizase fuera de Plasencia, que es lo que ahora reclama.
Pero este alcalde que no tiene dos dedos de frente se equivoca de medio de comunicación para lanzar sus mensajes, pues la dirección de su medio de cabecera restringe las visitas a la entrevista a sus abonados. Es decir, que encima que se subvenciona la publicación hay que suscribirse. Los placentinos, con la subvención generosa que Pizarro da a este medio debería pedir que sus intervenciones fueran en abierto.
Mire usted, señor alcalde de Plasencia, los lectores de medios de comunicación suelen utilizar el móvil en un 80% de los casos, repartiéndose el 20% restante entre los ordenadores y las tablets. Hoy en día la prensa de papel es exigua; con el tiempo quedará para cuatro románticos. Quizá sea usted uno de ellos pero los placentinos no tienen por qué pagar ingentes cantidades de euros en publicaciones de papel que ya nadie lee. Por ejemplo, usted en 2020 pagó a un medio de comunicación escrito, que dice ser el medio de las comarcas del norte de Cáceres y del sur de Salamanca, casi 9.000 euros, lo que nadie explica es cuál es la rentabilidad que obtienen los placentinos ante tal gasto, porque esto no es una inversión.
Y así todos o casi todos los periódicos, emisoras de radio o de televisión: todos reciben puntualmente un pago del Ayuntamiento en concepto de subvención, pero la verdad es que es un gasto que solo conduce a quemar billetes pero que el resultado siempre es el mismo, o sea, hablar bien del alcalde y de su equipo de gobierno e ignorar a los grupos de la oposición. Por ejemplo: el PSOE, con ser el segundo partido más votado de la ciudad, no recibe un trato por parte de la prensa como debiere. Y de eso se queja su líder Alfredo Moreno y con razón.
El alcalde de Plasencia no sabe gobernar y no tiene quien le quiera. Bueno, quizá, desde que se le está dando un poquito de jabón, acapara el protagonismo de las ruedas de prensa y no le importa invitar a la presidenta del Partido Popular, María Guardiola –su eterna enemiga–, a un concierto en el Teatro Alkázar. Todo va a Instagram, que es su red social de referencia. Una sobrexposición de Fernando Pizarro que también le es perjudicial, como quedó demostrado con su viaje a Pamplona a los sanfermines.
En fin, que o el alcalde endereza el rumbo o tendrá que enfrentarse más de una vez a situaciones comprometidas. La última la vivida el sábado en la ordenación del nuevo obispo, cuando el cardenal Omella hizo chacota de su cargo al no poder pronunciar ni la palabra alcalde. Pizarro debe ser más inteligente, pero el poder le ciega y la falta de humildad es una constante en su vida. Así que está condenando su propio futuro.












