Tras el proceso de escucha de María Guardiola con su “Habla, Extremadura”, los presupuestos extremeños más expansivos de su historia, gracias a las transferencias del estado vía IRPF e IVA que suponen 625 millones de euros, vuelven a proporcionar chatarra para Plasencia. Muy expansivos pero quizás poco equitativos para una ciudad cada vez más alejada de Mérida.
Molesta ver a la Presidenta, en tono triunfalista, hablar de presupuestos expansivos cuando es gracias a aquel dinero recaudado por el cual decía Feijóo que Pedro Sánchez se estaba “forrando”. Pues gracias a estos impuestos y al Gobierno de Coalición, Extremadura aumenta sus cuentas para el 2024 en un 4,4%, contando con 3.000 millones más que en 2017. Un buen momento, al parecer, para facilitar ventajas fiscales a los 1.200 ricos de la región, reduciendo sus impuestos. Extremadura ha hablado con la boca chica.
Guardiola, tras escuchar al alcalde de Plasencia, se cruza de brazos y bastante tenemos con mantener los proyectos iniciados por el anterior gobierno con las reformas del centro de Valcorchero o del centro Sociosanitario; que tampoco eran para tirar cohetes. En el horizonte, que sepamos, ninguna propuesta que ilusione a la ciudad, profundizando en su silencio. En esta ocasión, silencio interesado por parte del Sr. Alcalde y de su silla.
Se nota la mano de Fernando Pizarro y el proceso de escucha que dice que ha realizado la Presidenta de Extremadura. Parece que Martín Palomino no tiene espacio en estos presupuestos ni merece que se alce la voz. Durante sucesivos años, oyendo el relato redundante de la necesidad de una entrada vital para Plasencia con acusaciones directas al Presidente Vara, y ahora, nuestro primer edil afirmando que no está dispuesto a enfrentarse con Guardiola. Nadie le pide confrontaciones estériles, sino un proyecto de ciudad y reclamar como si fuese un martillo pilón, pero para eso el Sr. Alcalde debería renunciar a su zona de confort. En esta ocasión, como en tantas otras, me resulta extraño el silencio atronador de los empresarios placentinos, tan vivaz en otros momentos respecto a esta reivindicación histórica.
La valoración del PSOE placentino de los presupuestos extremeños en Plasencia son evaluados como “calderilla”. Creo que se quedan cortos por aquello de mantener las formas. Yo hablaría de chatarra. Se manifiesta, una vez más, la falta de capacidad negociadora de nuestro alcalde. Habrá que esperar a echar las culpas al Gobierno de Pedro Sánchez.
En unos momentos en los que Extremadura queda dentro de la Red Troncal Española del Hidrógeno, convirtiendo 420 km en estratégicos, con un horizonte de finalización del proyecto en el 2030, y como un polo de atracción para la creación de nuevas empresas, los Presupuestos de Extremadura más expansivos de la historia suponen, para nuestra ciudad, el conjunto vacío en suelo industrial para un vital y reclamado ExpacioPlasencia. Si aún no hemos entendido que ese espacio es la piedra angular para el desarrollo del Norte de Extremadura, es que seguimos pensando en el turismo como fuente única de supervivencia.
Afortunadamente, que existan estos espacios en otras ciudades extremeñas posibilita que haya anticipación y se recojan cantidades importantes para favorecer plataformas logísticas y terminales o conexiones ferroviarias.
Y hablando del hidroducto de hidrógeno que pasará por nuestras comarcas, sería un error imperdonable que el Gobierno de Progreso no exigiera de Europa la integración de la Ruta de la Plata en la Red Básica Transeuropea que debería estar finalizada en 2040, con la reapertura de la línea ferroviaria de Plasencia a Salamanca.













Como siempre Plasencia se queda fuera de las grandes inversiones en el Presupuesto de la Junta. Pero lo mas doloso es que el Alcalde-sacristán de Plasencia no haya levantado la voz por ser de su Partido ahora el Gobierno. El silencio de Pizarro y el de su gente, es preocupante, por no decir que este político no vale para defender los intereses que sirvan para el desarrollo no solo de Plasencia sino del Norte de Extremadura. Es vergonzoso el desprecio de la Junta para con el Norte regional y con Plasencia en particular. Y aquí tenemos al Alcalde del postureo y la foto, calladito y guardando la compostura para con su Partido. ¿Qué espera que le premien, si es como la «farsa monea»?
¡Amén!
Mira que tenéis ganas de que le entierre la doña. Enfrentarse él a su partido, qué tontería…