Extremadura sigue estando muy lejos, es el lejano Oeste, y esa lejanía es en verdad un oprobio, una humillación y una burla. Una más entre tantas que hemos sufrido en nuestra Historia. Así que a cuantos políticos y mandamases les corresponda responsabilidad en este desafuero y esta afrenta les digo; «Queridos políticos, ¡iréis de cabeza al infierno!».
¡Iréis de cabeza al infierno!, pero no por haber sido perezosos, bebedores o puteros, o codiciosos, o serviles, o cobardes o descreídos, no eso Dios lo perdona. ¡Iréis al infierno!, por no haber traído a Extremadura el tren que Extremadura se merece. Ese pecado sí es imperdonable porque detrás de el esta la persistencia en el pecado durante muchos años y la deslealtad, la injusticia, la ineptitud y por supuesto la absoluta falta de geito (palabra inventada por los padres del escritor en su infancia).
Queridos políticos, en confianza y cordialmente, «¡sois unas canallas!»
Luis Landero. Teatro Romano de Mérida. 7 de septiembre de 2022.












