El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha inaugurado esta mañana en la iglesia de Santiago de Trujillo el museo dedicado a la obra personal de Jaime de Jaraíz (40 cuadros por etapas). El presidente ha estado acompañado por la presidenta de la Asamblea, Blanca Martín; el alcalde de la localidad, José Antonio Redondo; la directora general de Cultura de la Junta, Mirian Díaz Cabezas; el diputado provincial de Cultura, Fernando Javier Grande Cano; el hijo del pintor, Jaime de Jaraíz Lozano; la viuda, Loli de Jaraíz, y su hija Beatriz de Jaraíz y todos los concejales socialistas y populares del ayuntamiento. También han estado presentes en el acto la directora de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, María del Mar Lozano Bartolozzi, y los académicos Francisco Javier Pizarro Gómez y Antonio Viudas Camarasa.

El presidente ha destacado en su intervención el legado dejado por Jaime de Jaraíz, uno de los extremeños más destacados del último medio siglo, ya que dominó artes como la pintura, la escultura y la escritura. Significó el cambio de nombre en tiempos en los que no era fácil, para llevar a su pueblo lo que fue y que seguirá viviendo en sus descendientes que llevan el mismo apellido y aludió, por último, a la heredad universal que nos dejan en sus obras para que podamos contemplarlas.
Su hijo, Jaime de Jaraíz Lozano, resaltó la generosidad de las instituciones para que este museo, que su padre quería que estuviese en Trujillo, fuera posible: la Junta y la Asamblea, que le homenajearon con la Medalla de Extremadura a título póstumo y con una exposición, respectivamente, y recordó a la anterior presidenta de la Diputación, ya fallecida, Charo Cordero, sin cuya ayuda y aval no hubiera sido posible esta obra. Puso de relieve que esta iglesia emblemática de Trujillo, que forma parte del Camino de Santiago, era donde su padre quería este museo de su obra personal, formado por cuarenta cuadrados divididos por etapas, entre las que se encuentran dos obras cedidas por la Junta de Extremadura y otras dos por la Diputación Provincial, instituciones a la que agradeció que la obra soñada fuera posible.












