Que después de más de una década, los secesionistas estén luchando por la amnistía, demuestra su fracaso. Montar el pollo unilateral independentista, pasando por la República de Cataluña durante siete segundos, para volver al punto de partida es una derrota. No habrá autodeterminación mientras no se modifique la Constitución. ¡Así de simple!.
La Cataluña de Artur Mas y de Convergencia i Unió, cuando llovían chuzos en el 2011, tardó poco tiempo en hacerse independentista. Ahora, Junts, recoge las esencias del nacional catalanismo rancio y sectario, pretendiendo seguir tirando de la manta y de privilegios territoriales. Pero hoy, ya no se representan más que a ellos mismos y solo buscan no quedar colgados en el aire, colgados de la brocha. Apenas, unos cuatrocientos mil votos para un político exiliado en Waterloo.
Que el PP, boicoteando el Estatuto de Cataluña, con el Gobierno de Zapatero, haya provocado un conflicto territorial para terminar secuestrado por VOX, muestra la esterilidad de la confrontación y la imposibilidad de potenciar la reclamada unidad. ¿Pretenden alcanzar la Unidad Nacional, “manu militari”? Enfrentamiento que solo interesa a las derechas, de aquí y de allí, que se retroalimentan con el único objetivo de alcanzar el poder para hacer lo mismo; privatizar todos los servicios públicos, desertizar territorios y mantener privilegios de sus élites.
Y estamos en que alguien tiene que desfacer el entuerto; el de los patriotas rojigualdas y los de las esteladas.
¿Queremos Unidad Nacional? Puede que los que la gritan sean los menos interesados en que la haya. Perpetuar los eternos problemas son su afán: terrorismo, separatismo…
La Unidad Nacional no se fomenta por la fuerza. Ya conocemos los resultados del 1 de Octubre. Esto no quiere decir que optar por el chantaje sea la salida. La solución es el diálogo y la negociación. La amnistía no puede convertirse en anatema para el entendimiento. Es el único camino para la paz entre territorios, contemplando la equidad. ¿Que los secesionistas volverán a proclamar unilateralmente la independencia? Puede que sí, o puede que no. Dejemos que los catalanes muestren si han aprendido de la reciente historia. Los resultados electorales de las últimas elecciones generales así lo proyectan. Fue una tentación sucumbir a la arcadia de la Cataluña libre bajo un Gobierno como el de Rajoy, empeñado en españolizar Cataluña, pero habrá que crear las condiciones para que nadie se pise la manguera.
La otra alternativa es la vuelta al conflicto. La Amnistía no se puede presentar, torticeramente, como una debilidad del Estado; o lo que es mucho peor, la opción única para alcanzar el poder por unos filoetarras. El Estado tiene y tendrá instrumentos y resortes para defenderse de tipos como el de Waterloo. Las épicas y las farsas históricas se desmontan con la fuerza de los votos y en el Parlamento, integrando la identidad de Cataluña en España y profundizando en fórmulas federales que sean simétricas.
En estos momentos, solo un Gobierno PSOE-SUMAR, puede acabar con el conflicto. Los indultos calmaron las aguas y la Amnistía lo hará mucho más. Volver al punto cero anterior al Proceso porque la amnistía cabe en la Constitución; en ningún momento hubo delitos de sangre y sobran ejemplos en otros países. Los “indepes” que sigan defendiendo su independencia en una Europa que necesita, cada vez más, cesiones democráticas y reguladas de la soberanía nacional. De la misma manera, que yo podré defender la República, pero o se hace con mayorías cualificadas o no se harán.
¡Ah!, y lo de la Igualdad para todos los españoles habrá que afinarlo. ¿Para cuándo la derecha establece impuestos a los más ricos como en la Comunidad de Madrid y otras?. Las fiestas fiscales no las podemos pagar el resto de españoles, ni se pagan con sus banderas. Así, no puede haber Unidad Nacional.













Exacto la unidad se perpetra principalmente por la eficacia del respeto a la pluralidad.
El derecho de autodeterminación sólo lo tiene una Constitución en el Mundo. Etiopía. Y solo lo reconoce la Onu para las Colonias…
El indepenentismo es propio de personas no muy doctas, pues como decia Arthur Schopenhauer: “Todo imbécil execrable, que no tiene en el mundo nada de que pueda enorgullecerse, se refugia en este último recurso, de vanagloriarse de la nación a que pertenece por casualidad”. La afirmación del filósofo alemán resalta por su incontestable sentido común.
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Toda la razón, Antonio. Pero se trata de solventar el conflicto y no inflamarlo. La amnistía es una herramienta de un gobierno democrático para facilitar el entendimiento cuando no ha habido delito de sangre. Saludos