Los resultados de las elecciones del 28 de mayo son una catástrofe para Extremadura, laboratorio de ensayos para el PP y VOX, que tienen el timón puesto en dirección a las elecciones del 23 de julio, en la que se supone habrá un cambio de ciclo si estos dos partidos quieren. En nuestra región, sin embargo, bien están haciendo la puñeta por la falta de precisión política de María Guardiola y Ángel Pelayo Gordillo. Pero ha sido decir el presidente de la Junta de Extremadura en funciones que no descartaría un pacto con el PP, algo impensable, que Gordillo Moreno ha dicho, a través de la prensa, que quiere reunirse lo antes posible con Guardiola.
Atrás queda eso de que los del partido verde no condenan el machismo ni la violencia de género ni que tiran la bandera gay a la basura. Por esto, Pelayo Gordillo llamó «mentirosa» a María Guardiola, con todas las letras. Pero el líder del partido verde lo tiene claro: el Partido Popular habrá de darles dos o tres consejerías, es decir, una representación que esté de acuerdo con los cinco diputados que obtuvo el 28M; eso de regalar los votos en una supuesta sesión de investidura nada de nada.
El que sí tiene desconcertado al personal es el presidente Fernández Vara. Mientras él dice que da el paso al frente y que se presentará a la sesión de investidura, por otro lado asegura, claramente, que no sabe si será el candidato del PSOE en una supuesta repetición de las elecciones autonómicas. O si quiere ser presidente para una cosa parece lógico que se quiera ser para otra, a no ser que todo esto sea un juego para quitarse enemigos de encima, que ya hay quién cuestiona el liderazgo de Fernández Vara.
Y como no, tenía que ser la «mosca cojonera» de siempre, Miguel Ángel Gallardo, presidente de la Diputación de Badajoz, el que tenía que salir en su periódico de cabecera, y en el que incluye amplias partidas de publicidad institucional (de su bolsillo no, del de todos), para decir que el presidente Vara debería haber dejado que un proyecto más ilusionante se hubiese presentado el 28M. Poco menos dice que él encabeza el proyecto ilusionante del PSOE extremeño. Hay socialistas que no tragan a este sujeto, al que llaman Torquemada por su afición, junto a su asesora Nieves Moreno, de no publicar libros de autores independientes de la región.
Es seguro que habrá o moción de censura, si Fernández Vara logra la Presidencia de la Junta en un acuerdo con Unidas Podemos, que ya ha dicho que quiere sillones en el Consejo de Gobierno, o hay repetición electoral el 13 de noviembre, según los cálculos realizados por nuestro colaborador y exalcalde de Mérida, Pedro Acedo, quien insiste de PP-VOX deben de entenderse por el bien de la región.
Y aquí no convence lo dicho por Feijóo, al indicar que de nueve comunidades posibles cinco tienen un gobierno en solitario del PP. Aquí se quiere lo mismo que en Valencia pues ¿por qué está justificado en Valencia y no en Extremadura? Lo afirma el presidente Fernández Vara: PP y VOX a nivel nacional están ensayando en nuestra región. Ya es hora de que se nos respete y no nos tomen el pelo. Y los experimentos, con gaseosa.












