Presa de Valdecaballeros, que el Gobierno se plantea demoler. (Foto: Cedida).
El sesgo de confirmación está dominando la sociedad. Reciclar es un arte que ninguna ideología es capaz de llevar a cabo.
Lo bueno de los romanos se abandonó casi todo. Lo bueno del regeneracionismo de Costa y lo avanzado de Cajal se ha olvidado.
No se consigue reformar España destruyendo lo construido. Quien recicla con inteligencia siempre es más sabio que quien destruye con pasión sesgada.
Cada día me encuentro con más destructores sesgados. La guerra es una destructora sesgada con intereses no confesados.
La guerra sesgada forma parte de unos intereses ocultos. El equilibrio entre paisajismo, energía y uso del agua energía es la eterna lucha entre los “Unos” y los ‘Hotros”.
Todo es peleas entre los que se consideran dueños de las fuentes de energía y riqueza.
Las emociones de unos y la subsistencia de otros tienen difícil convivencia individual y social.
La economía es un juego de títeres que tiene como escenario el paisaje en difícil presencia del paisanaje.
El problema es del paisanaje dividido que no sabe convivir con el paisaje. El agua para subsistir y el agua para producir no tiene la culpa de nada. Los culpables son sus mediocres e interesados administradores.












