El Premio «Chamizo», que otorga la Asociación Cultural «Luis Chamizo» de la localidad pacense de Guareña tenía este año nombre y apellidos. Nadie ha hecho tanto por la figura del poeta, autor de «El miajón de los castúos» como el profesor Antonio Viudas Camarasa, que se ha pasado buena parte del año de la ceca a la meca explicando las bondades de la obra del poeta pacense.
Antonio Viudas Camarasa, doctor en Filología Hispánica, miembro de número de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes de Extremadura, presidente de la Asociación Cultural para el Estudio y Divulgación del Patrimonio Lingüístico Extremeño y director de la Asociación Académica de la Lengua Aragonesa, recibía este fin de semana en la localidad natal del escritor el Premio “Luis Chamizo 2022” “por su constante labor de investigación científica y literaria sobre la vida y obra del poeta Luis Chamizo Trigueros, creador del castúo y cantor de Extremadura”.
El premio le fue otorgado por la Asociación Cultural Luis Chamizo de la localidad pacense durante una velada en la que se presentó la revista “El Carro” en la casa de Chamizo en Valdearenales, un monográfico sobre el centenario de “El miajón de los castúos”, celebrado el pasado año. La jornada continuó con una breve representación de “Besar la tierra”, al pie de la Viña del Tinajero, la entrega del premio y concluyó con una cena.
Chamizo convirtió en un topónimo menor Valdearenales en un nombre de fama universal gracias a su inigualable poema telúrico “La viña del tinajero”, en el que usa por primera vez el lenguaje inclusivo al distinguir las liebres de los liebros en Cerro Porrillo, frente a la Sierra la Monea, el regacho Laguadú y El Colmenar Viejo.
La Asociación Cultural “Luis Chamizo” solicitará en tiempo y forma la declaración de Bien de Interés Cultural del paraje natural literario-cultural Valdearenales en reconocimiento a la labor de Joaquín Chamizo y Luis Chamizo, el primero con su trabajo manual de tinajero y el segundo con el dominio de la lengua, autores de esta microgeografía que figura en los mapas toponímicos como Cerro Chamizo.
El profesor Viudas Camarasa viene de vuelta de muchas batallas dialécticas y junto a su «Mecedora habladora» es muy activo vía correos electrónicos y wasap sobre la actualidad de la región extremeña, Un asunto que le quita el sueño es el tren, las deficiencias que existen en Extremadura en temas ferroviarios y los problemas que se han dado en los últimos tiempos con retrasos y averías por doquier. También dedica sus momentos libres a estudiar la figura de Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina. Pero sobre todo en lo que está enfrascado es en terminar el libro «Luis Chamizo y sus circunstancias», con el que espera aportar su granito de arena a la rica diversidad cultural de las tierras de Iberia-Hispania.
Tenemos en Extremadura a un prohombre culto, cultivado, sensato, con gran sentido del humor, disciplinado y, ante todo, amante de lo extremeño. Bien harían los poderes públicos en contar con personas como él y en facilitar la publicación de sus obras y divulgarlas al mismo tiempo para que tanta sabiduría no se quede por el camino. La consejera de Cultura, Nuria Flores, tiene donde dedicar parte de sus energías: en hacer que eruditos como Antonio Viudas Camarasa, que voluntariamente ha decidido vivir en Extremadura e investigar sobre la región se sientan queridos por las Administraciones, lo mismo que lo ha sido, en este caso, por la Asociación Cultural «Luis Chamizo».












