“Quien no se fía no es de fiar”. Así reza un refrán andaluz que bien podría venir al caso. Esta mañana de martes día cinco de septiembre de 2023, entretenidos como estamos con Rubiales y su familia, parece normal que entre noticia y noticia se nos cuele o distraiga la que desde nuestro punto de vista es la principal.
Un prófugo de la Justicia Española, sedicioso y cobarde, se atreve a faltar al respeto al resto de los españoles y lejos de rogar, se encarama al atril de las instituciones europeas (que esa es otra), y suelta por esa boquita catalanista e independentista una sarta de barbaridades e incorrecciones premeditadas que cualquiera que no esté al tanto puede incluso llegar a creerse.
Como si fuera el imperialista Putin y en una suerte de “Ministerio del Tiempo” (serie televisiva donde a través de un entramado de puertas se vuelve al pasado y se modifican los distintos acontecimientos históricos) el que fuera President de la Generalitat que se retrotrae hasta el año 1714, justo después de la Paz de Utrech y antes del Tratado de Rastatt, para datar sus ilusiones y divagaciones mentales.
Y mencionamos a propósito ambos tratados que supusieron la paz y amistad entre España e Inglaterra, poniendo fin a la Guerra de Sucesión Española y además cambiaron definitivamente el mapa político europeo. Entonces, como ahora, razones comerciales y económicas, que son las que mueven al mundo.
Sólo faltaría que a estas alturas del siglo XXI y estando inmersos en los prolegómenos de la Tercera Guerra Mundial, gracias a los estadistas, golpistas africanos y sátrapas actuales, perdiéramos el tiempo discutiendo lo que nos interesa y lo que no, de lo que se firmara hace más de tres siglos por las monarquías absolutistas imperantes.
Si a todo lo anterior “Sumamos” la ceremonia del disparate de la Vicepresidenta Yolanda Díaz entrevistándose, a título partidario y con los medios del Estado, con el máximo responsable aún no juzgado de la bravata del uno de octubre de 2017 nos encontramos con el esperpento de esta mañana.

El mundo al revés y el presunto delincuente lanzando un ultimátum al Gobierno español, disfrutando de su hora de gloria, amparado por las instituciones europeas y dando un mitin en catalán en presencia de múltiples medios de comunicación y propaganda internacionales.
Un independentista, presuntamente sedicioso y prófugo de la Justicia, amparado por una comunista de “Sumar”, Vicepresidenta de España en funciones y exigiendo una retahíla de peticiones que ni la carta a Los Reyes Magos de Oriente.












