Liudmila Ulítskaya, escritora rusa, favorita para el Nobel de Literatura.
Han sido cinco los Nobel de Literatura españoles que ha habido hasta la fecha: José de Echegaray (nacido en Madrid), Jacinto Benavente (Madrid), Juan Ramón Jiménez (Moguer, Huelva), Vicente Aleixandre (Sevilla) y Camilo José Cela (Iria Flavia, Padrón, La Coruña). Otros dicen que Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú), peruano es el último español que lo ganó porque cuando se lo dieron en 2010, llevaba nacionalizado en nuestro país diecisiete años, pero lo que sirve para el fútbol y otros deportes, para la literatura no sé yo.
Es más, basándonos en este ejemplo se podría decir que la República Dominicana tiene un premio Nobel de Literatura porque Vargas Llosa desde junio de este mismo año se nacionalizó en ese país que es donde dice que va a vivir desde que su pichula (palabra que utilizó) a sus 87 años, “ya no le sirve para nada, solo para hacer pipí”.
De los cinco nacidos en España nombrados, José de Echegaray como personaje sirve -llegó a ser Ministro de Hacienda y fundó la Real Sociedad Matemática Española- como autor teatral tiene cerca de cien obras publicadas pero ya nadie -o casi nadie- lee teatro.
Ocurre igual con Jacinto Benavente también dramaturgo como el anterior y con más de doscientas obras publicadas, que se dice pronto.
Y por no leer, tampoco se lee ni a Vicente Aleixandre y a Juan Ramón Jiménez, por poetas aunque mi tocayo de apellido es “otro nivel” y el mejor de los cinco nombrados.
A Cela, guste más o guste menos, tampoco es que se le haga mucho caso. Yo lo leí bastante. Cuando le dieron el Premio Nobel allá por 1989 compré mes a mes, toda su obra completa, cincuenta y tantos tomos, que recuerde, en la Editorial Destino. De vez en cuando leo alguno de sus libros de viajes por España. No desmerecen de la calidad de sus novelas.
Si uno lee el “Desmontando a Cela” de Tomás García Yebra o el libro que escribió Francisco Umbral a la muerte del premio Nobel, saldrá con la idea de que, el gallego, muy buena persona no era, pero estamos hablando de Literatura.
Entre los nombres de españoles a los que no se lo han dado y por su calidad podrían haberlo obtenido hay muchos: Azorín, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Miguel Delibes, Carmen Martín Gaite, Josep Pla, Antonio Machado, Federico García Lorca, Gabriel Celaya, Mercé Rododera o Rosa Chacel.
Se podía organizar un Premio Nobel para cada país y así todos contentos.
Para este año los españoles que suenan son Enrique Vila Matas y Antonio Muñoz Molina. Alguien añade a Arturo Pérez Reverte o a Andrés Trapiello. Yo pondría en la lista, antes que a todos ellos a José Luis García Martín, pero es como cuando quisieron que lo fuera Javier Tomeo, que no hizo mucha gracias. Y si no sale ninguno de ellos, yo se lo daría a título póstumo a Ramiro Pinilla o a Juan Marsé.
A las 13:00 horas de hoy jueves 5 de octubre se sabrá quién lo gana este año, yo creo que se lo darán a Boris Akunin, a Liudmila Ulítskaya (la favorita) o a Vladimir Sorokin, los tres nacidos en Rusia. Lo digo por lo de la guerra de Ucrania-Rusia y porque a la ucraniana Svetlana Aleksiévich -¿habrá más escritores de esa nacionalidad?- no se lo van a dar otra vez. Digo yo.
Fin.












