Todavía “saboreando” las enseñanzas del erudito Alfonso Guerra, en su comparecencia interesada, mercantil y editorial, en el programa de máxima audiencia de Antena Tres, hemos de valorar como magnífico el resultado alcanzado por el invitado en la encerrona.
Qué distinto y distante, aquél de este Pablo Motos. Lo intentó por activa, pasiva y perifrástica, sin embargo, no consiguió su objetivo, no acertó a doblegar al octogenario que, mucho más hábil e inteligente, le sorprendió e invalidó la entrevista tramposa, urdida, cautelosa e intrigante, defendida de manera genial por el entrevistado.
Guerra es mucho Guerra o como se dice por aquí: “¡Es mucho arroz para tan poco pollo!”.
De forma inmediata, el resto de los medios del grupo mediático y publicitario, pues éste y no otro es su negocio, salen en tromba para intentar diluir los más de treinta minutos de clase política magistral y resaltan cuatro palabras anecdóticas o sacadas de contexto.
Por nuestra parte, señalar dos ideas fundamentales: la primera es que Alfonso Guerra, Felipe González, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Nicolás Redondo y tantos otros, son del PSOE y conservan los principios básicos de su partido, es por ello que no abandonan el barco; la segunda, que el timonel erigido en capitán de navío, por mor de las elecciones primarias, ha escorado la nave, a babor, con un golpe de timón populista y ha perdido el norte.
Y ya puestos, y si de primarias tratamos, en nuestra Comunidad Autónoma comienza el “roneo” de timoneles regionales, Miguel Ángeles frente a Rafaeles, una vez descalificado el emeritense y pendientes de que una “Lara Croft” cacereña fuera la que protagonizara el desempate.
Es ahora, cuando se entiende lo dañinas y perjudiciales que son las primarias en los partidos, obligados por las modas imperantes en las izquierdas populistas de la década pasada y que tan magníficos resultados han logrado para los conservadores y los neofascistas.
De Secretario General a César, tan sólo un paso, y de la democracia interna al caudillismo imperial tan sólo un Pedro, de primero Sánchez e hijo de doña Magdalena Pérez-Castejón.
Sería deseable que, al menos en la Federación Regional del PSOE de Extremadura, se alejaran de las elecciones primarias y se regresase a las fórmulas integradoras anteriores, que tan buenos resultados han dado siempre en nuestra tierra. De no ser así, mucho nos tememos que, tras Ibarra y Vara, a la tercera irá la vencida y la socialdemocracia extremeña comenzará una tendencia descendente, como el resto de las izquierdas.













La decadencia de las izquierdas ha venido de hacer políticas propias de las derechas. Entre el original y la copia la gente se queda con el original cuando es difícil ver la diferencia. Otras centenas de miles se quedan en casa desencantados de vosotros y vuestra ranciedad con olor a naftalina. Si se anula la voz de las bases o de los simpatizantes, que os vote Rita!
Buenas tardes, Carlitos. En primer lugar agradecerte el tiempo que dedicas a leernos, es para nosotros muy importante saber que estás ahí. En segundo lugar, confesarte que estamos totalmente de acuerdo con tus apreciaciones y compartimos tu reflexión. Las izquierdas se han distinguido siempre por la libertad de expresión y por creer en la igualdad de TODOS los seres humanos, con cargos o sin cargos institucionales o políticos. Si no es así ocurre lo que está ocurriendo en la mayoría de los partidos, desbandada general y bajas voluntarias por absoluta falta de coherencia, palabra ni compromiso por la cúpula. Muchas gracias y un cordial saludo.