Quizá dos «peros» a lo acontecido esta mañana en las tomas de posesión del alcalde de la tercera ciudad de Extremadura, el socialista Antonio Rodríguez Osuna en Mérida, y el de la cuarta, el popular Fernando Pizarro, en Plasencia: los discursos han sido muy largos y repetitivos, y en la capital del Norte extremeño hacía un calor insoportable en el Salón de Plenos. Cuestión ésta que se salva siempre en Mérida de manera inteligente trasladando el salón de plenos al Centro Cultural Alcazaba. Dicen nuestros compañeros de Canal Extremadura que el alcalde ha «jurado su cargo y la Constitución Española y ha tomado el bastón de mando de la ciudad».

En su discurso, Antonio Rodríguez Osuna ha hablado con mucha pasión de Mérida y ha tendido la mano a la Junta de Extremadura y al Gobierno de España «sean del color que sean». En el nuevo proyecto, ha afirmado, que va a potenciar la llegada de nuevas industrias y el cuidado de la industria local existente.
El problema es que, hace cuatro años, cuando Rodríguez Osuna prometió su cargo también habló de traer industrias a la ciudad y, la verdad, industrias no ha llegado ninguna. Sí han proliferado como setas los apartamentos turísticos y los negocios de restauración a la sombra de un turismo en auge y que crece a pasos agigantados año tras año. El próximo 1 de julio comienzan las representaciones del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Del proyecto de la azucarera mejor hablamos en otra ocasión.

Pero sí es verdad, que Antonio Rodríguez Osuna ha estado muy elegante, por fuera y por dentro (quizá demasido corto el pelo que parecía se iba al servicio militar) y que ha tenido una actitud dialogante con todos los grupos.
El portavoz de XMérida, Miguel Valdés Marín, estaba especialmente contento y no ha querido hacer sangre de los pequeños errores del alcalde, pero sí ha calificado de «tostón» el discurso de Rodríguez Osuna. «Ha sido más de lo mismo. Esperamos que el lunes o el martes se constituyan las comisiones, según me ha pedido el alcalde, porque ellos sólo tienen en mente las elecciones del 23J. Nosotros vamos a ejercer una oposición leal pero muy crítica con lo que veamos que no se hace o se deja de hacer en Mérida».
DOCE MÁS CUATRO
Simpatizantes y detractores, que de todo ha habido en el Salón Municipal de Plenos de Plasencia, han pasado un calor insufrible. No quedaba ni un asiento libre. El alcalde bien hubiese hecho trasladando el pleno más importante de la legislatura al Teatro Alkázar, porque la sensación de agobio era tremenda,
El alcalde de Plasencia, Fernado Pizarro, afronta cuatro años más con mayoría absoluta. Es la cuarta que consigue el edil que pasadas las 13.30 horas se volvía a proclamar alcalde. Pizarro se ha emocionado al hablar de su familia, y al recordar que, de sus 48 años, la mitad, 24, ha estado formando parte del Ayuntamiento placentino, y 12 de ellos, lo ha hecho como alcalde.

El alcalde ha tendido la mano a los concejales de la oposición para «mirar por el futuro de Plasencia». También ha asegurado que la anterior legislatura ha sido la más dura, pero que «la dureza de las pruebas te fortalece en valor y el sentimiento, permitiéndonos ser más responsables y maduros».
El Partido Socialista ejercerá una oposición vigilante, sobretodo, después el pacto PP-VOX en la Asamblea. Hay que recordar que en estas pasadas elecciones VOX ha obtenido una concejala en el Ayuntamiento de Plasencia.













