Se nota que las elecciones municipales y autonómicas están a la vuelta de la esquina. El alcalde, Fernando Pizarro García-Polo, no salió en la foto del jueves en la visita de la consejera de Transición Ecológica a la planta eólica de Merengue II, y ha dado un puño en la mesa y ha convocado a sus amigos periodistas para anunciar la adquisición de 20 hectáreas suelo industrial por un monto de 5 millones de euros.
Según el edil, que se ha hecho acompañar en la rueda de prensa de su fiel consejero y concejal de Urbanismo, señor Hernández, es una operación sin parangón en los últimos veinte años, desde el gobierno de José Luis Díaz, del que formara parte.
El anuncio es electoral sin lugar a dudas, porque se podía haber realizado hace dos meses o después del 28 de mayo, pero el alcalde quería salir en la foto con un tema estrella y la verdad es que lo ha conseguido. Como hemos escrito en Diario de Plasencia, son éstas fechas para el lucimiento y publicidad de todo lo que se ha logrado a lo largo de cuatro años, doce en el caso de Fernando Pizarro García-Polo.
Lo que sucede es que en el caso de este alcalde en la balanza del debe y el haber, el fiel se inclina por la primera. Pizarro ha desperdiciado 12 años de mayorías y no ha conseguido grandes logros para Plasencia. La última tomadura de pelo es que, con mayoría absoluta, prorroga el presupuesto de 2022 lo que significa que la ciudad perderá 8 millones de euros y las subvenciones a las asociaciones están en cuarentena.
Ese es el problema de Fernando Pizarro García-Polo. Que se mueve por impulsos y que está muy mal asesorado. Sí tiene picardía, porque la práctica totalidad de los medios de comunicación están comprados con publicidad institucional, es decir, con publicidad que pagan todos los placentinos. Diario de Plasencia no recibe ni un euro de subvención ni del Ayuntamiento ni de la Junta, pero no por eso es más o menos crítico, sino que trata de ser imparcial y dar a cada uno lo que le corresponde.
Puede que parezca que hemos tomado partido por Alfredo Moreno, el candidato del PSOE a la Alcaldía. Es verdad que pensamos que sería mejor alcalde que Pizarro, pero no deja de ser una apreciación partidaria. Son los placentinos, en cualquier caso, los que el 28 de mayo tienen que decidir con su voto quién es alcalde de Plasencia. Si sigue Pizarro acataremos la decisión aunque pensemos que darle otros cuatro años es tiempo perdido. Este alcalde está agotado y su partido a nivel regional no le apoya. Su única aspiración es irse al Congreso y lucirse a nivel nacional.
Desde este periódico mantenemos la tesis de que debe existir un cambio de tercio en el Ayuntamiento y el único candidato que puede aportar sabia nueva es Alfredo Moreno, más teniendo en cuenta lo bien que le vendría a Plasencia tener el mismo color que la Junta de Extremadura, suponiendo que Guillermo Fernández Vara no sea fagocitado por María Guardiola Martín, cosa que parece poco probable.
En cualquier caso, y volviendo al principio, a pesar de ser un anuncio electoral felicitamos al alcalde, a su concejal de Urbanismo y a los placentinos por esta operación de suelo industrial pero hay un debe: falta que el alcalde vaya a Mérida y negocie los incentivos de la Administración regional para las empresas que quieran ocupar esos terrenos que, primeramente, tendrán que ser urbanizados. Es decir, que el anuncio de Pizarro puede ser una gran noticia o una gran carga para el próximo alcalde de Plasencia. Enhorabuena, no obstante, pero con muchos matices.













Este Alcalde-sacristán de Plasencia siempre actúa anunciando humo para contrarrestar alguna otra noticia que no le sea favorable. Así lo lleva haciendo 12 años de gobierno. De ellos, no se ha acordado ni uno del suelo industrial. No ha hecho nada al respecto. Cuando la empresa del litio se interesó por suelo industrial, él sólo ofreció una reserva del mismo que tiene el PGM, pero sin urbanizar. Ya ven la oferta. Claro que la respuesta empresarial fue no. Asi todo lo referente al desarrollo de Plasencia. No ha hecho nada. Él sólo entiende la política del postureo y el anuncio de humo, pero nada más. Es que no sabe hacer nada más. No sabe gestionar nada. Y lo ha demostrado en su 12 años de gobierno. Se mueve a impulsos y sin escuchar a nadie y además es rencoroso con el que le critica. Él esta por encima del bien y del mal y que nadie ose criticarle que le borra de la lista. Pregunten, pregunten, a los militantes de su propio Partido.
Exactamente el Sr. Pizarro se mueve por impulsos, le gusta procrastinar.