En la entradilla del libro “De Ciutadans a Ciudadanos. La otra cara del neoliberalismo”, se resume para qué se creó el partido político Ciudadanos.
Los orígenes del partido están en “los cenáculos del nacionalismo español en Catalunya” y su emergencia -de pronto las televisiones y todos los medios de comunicación españoles empezaron a emitir con bastante insistencia imágenes y palabras de Albert Rivera, su líder como ocurrió en su momento con Pablo Iglesias, el líder de Podemos- llegando a decirse de ese partido que era “el Podemos de derechas que exigía la banca española como reacción a la ventana de oportunidad para la ruptura abierta por el movimiento 15-M”.
He entrecomillado lo que cuentan en el libro.
Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía se fundó en junio de 2006. Su primera actuación política fue presentarse a las elecciones al Parlamento de Cataluña en noviembre de ese mismo año.
El germen del partido político está en la plataforma cívica y cultural “Ciutadans de Catalunya” impulsada en su momento por un grupo de intelectuales catalanes opuestos al nacionalismo catalán, que consideraban que sus posiciones no nacionalistas no estaban representadas políticamente en Cataluña.
Y los orígenes de esta plataforma cívica están en un manifiesto de junio de un año antes (2005): “ Ciutadans de Catalunya: Primer manifiesto, por un nuevo partido político en Cataluña” firmado por un grupo de personas de gran talante intelectual y experiencia como eran: Félix de Azúa, Albert Boadella, Francesc de Carreras, Arcadi Espada, Teresa Giménez Barbat, Ana Nuño, Félix Ovejero, Félix Pérez Romera, Xavier Pericay, Ponç Puigdevall, José Vicente Rodríguez Mora, Ferran Toutain, Carlos Trías, Ivan Tubau y Horacio Vázquez Rial (datos sacados del sitio de internet tolerancia.org).
Por aquí ahora debería aparecer el nombre de Jordi Pujol que es clave en todo lo que ocurre en Cataluña -también de la aparición de Ciudadanos- yo diría que incluso desde antes de la Constitución española del 78, pero no quiero liar más el asunto porque lo que quiero es matizar algo que comenté ayer en una conversación “de bar” en la que rotundamente afirmé que “alguien” -ya empecé mal- inventó Ciudadanos para contrarrestar la fuerza de Podemos, partido político que posteriormente se llamó Unidas Podemos.
En poco tiempo, en 2015, Cs (Ciudadanos) consigue posicionarse como un partido nuevo, sin pasado y sin ideología, pero existen desde hace nueve años aunque solo eran conocidos en Cataluña.
Una de las claves de que Ciudadanos se convirtiera casi en la primera fuerza política de España fue Albert Rivera, abogado y ex nadador y jugador de waterpolo. Hasta salió desnudo en miles de carteles que portaban el eslogan: “No nos importa dónde naciste, no nos importa la lengua que hables, no nos importa qué ropa vistas. Nos importas tú”
La actitud clara, transparente y firme de Ciudadanos con respecto a Cataluña hizo que -contra la imagen que dieron los medios de comunicación de Podemos: parecía que Podemos solo quería la “ruptura” de España cuando insistían en que ellos lo que querían era que se votara en Cataluña el derecho de autodeterminación- se convirtiera en uno de los líderes en las encuestas de 2018.
Ciudadanos dejó de ser un partido regional para junto con Podemos hacer parecer que el bipartidismo en España había desaparecido, algo que no pudieron conseguir ni IU ni UpyD.
Al final los de Ciudadanos y Podemos han sido de la nada al poder y viceversa, como parece que va a ocurrir también con VOX y más tarde con SUMAR. ¿Cómo ocurrió para que todo se haya reconducido a lo de siempre, para que las convulsas aguas de la política nacional vuelvan a su cauce? Quién lo sabe.
¿Qué hemos ganado a cambio? ¿Qué hemos perdido? ¿Qué ha cambiado? ¿Realmente, como dicen los “conspiranoicos”, quienes detentan el poder no son los políticos sino ciertos lobbys? ¿Ciudadanos cumplió su función de contrarrestar las secuelas del partido surgido de las protestas indignadas del 15 de mayo de 2011 en la Puerta del Sol? ¿Habré matizado la conversación de bar donde dije sin pensarlo mucho que Ciudadanos se creó para opacar a Podemos?
Por cierto y ya acabo, creo que Inés Arrimadas no es lo culpable de la desaparición -a pesar de la nueva refundación- de ese partido, simplemente tuvo la mala suerte de encontrarse en una situación convulsa en circunstancias familiares importantes: con un niño de un año y pico y otro recién nacido.
Fin.












