El gobierno corporativo es el conjunto de normas, principios y procedimientos que regulan la estructura y el funcionamiento de los órganos de gobierno de una empresa. En concreto, establece las relaciones entre la junta directiva, el consejo de administración, los accionistas y el resto de partes interesadas, y estipula las reglas por las que se rige el proceso de toma de decisiones sobre la compañía para la generación de valor.
El Gobierno Corporativo de las empresas en definitiva constituye el conjunto de normas que regulan el comportamiento transparente de una organización, ya se trate de una empresa o institución, contribuyendo a la consecución de la eficiencia y sobre la base de una serie de principios éticos que inspiran la forma en que son dirigidas y controladas las corporaciones modernas, con independencia de su tamaño (empresas cotizadas o no, grandes o pequeñas multinacionales, transnacionales o multilatinas, Pymes, familiares), titularidad (privada o pública, con o sin ánimo de lucro, anónima por acciones o de responsabilidad limitada), actividad y ámbito de actuación (local, nacional, regional, global). El Buen Gobierno Corporativo se basa principalmente en cuatro pilares fundamentales:
- El mundo de los valores y principios.
- La creación persistente de valor.
- La satisfacción de las partes interesadas.
- El desarrollo sostenible.
La implantación de buenas prácticas de gobierno corporativo puede ser un aliciente para la creación de valor para las empresas. En este proceso es verdaderamente importante aumentar la transparencia dentro de los procesos internos y órganos del gobierno. Los beneficios directos que se obtienen el mantenimiento de estas buenas prácticas son los siguientes:
Acceso a la financiación: la incorporación de mecanismos de control y participación de los accionistas, así como la profesionalización del consejo de administración, favorece la gestión responsable de la compañía y el establecimiento de objetivos que busquen un crecimiento sostenible a largo plazo.
Generación de valor: un buen gobierno corporativo aumenta la rentabilidad de las empresas y su valor dentro del mercado, haciéndolas más atractivas y posicionándolas mejor que a sus competidores.
Gestión de riesgos: las empresas adquieren estructuras de gestión más sólidas, en las que la toma de decisiones es más ágil y efectiva. Además, están más preparadas ante cualquier eventualidad económica tanto a nivel nacional como internacional.
Creación de sinergias: el hecho de que el objetivo empresarial de una compañía esté asociado a valores implica la creación de sinergias más interesantes, garantizando su estabilidad y proyección en el mercado.
Beneficios para la economía nacional: aumenta la inversión de capital extranjero contribuyendo al desarrollo financiero. De esta forma, contribuye a favorecer el crecimiento y la creación de empleo dentro de la sociedad.
En España y en los últimos años se han producido notables avances en materia de buen gobierno corporativo. Es importante conocer que en el marco actual del gobierno corporativo de las sociedades cotizadas de nuestro país encontramos dos niveles:
Las normas de obligado cumplimiento: aquellas incorporadas a la Ley de Sociedades de Capital y demás disposiciones legales aplicables.
Las recomendaciones de buen gobierno: estos son de carácter estrictamente voluntario, pero la legislación española sí que exige que, cuando no se sigan las recomendaciones expuestas en el Código, la organización debe explicar los motivos para que los accionistas, los inversores y los mercados en general puedan juzgarlo.
En la actualidad, el buen gobierno corporativo es una condición indispensable para el éxito empresarial. Las empresas que cuentan con un buen gobierno corporativo son más atractivas para los inversores, los clientes y los empleados. Además, están mejor preparadas para afrontar los retos del entorno empresarial, como la incertidumbre económica, la competencia global y la transformación digital.
Garantiza la transparencia y la responsabilidad en la gestión de la empresa. Esto permite que los accionistas, los empleados y el público en general puedan conocer la situación de la empresa y ejercer sus derechos de forma eficaz. Además, favorece la equidad en las relaciones entre los diferentes grupos de interés. Esto contribuye a la creación de un entorno de trabajo más justo y productivo, y a la generación de valor a largo plazo para la empresa. Puede también reducir el riesgo de corrupción y fraudes. Un buen gobierno corporativo ayuda a prevenir los conflictos de interés y a garantizar que los recursos de la empresa se utilicen de forma eficiente y eficaz.
Las empresas que cuentan con un buen gobierno suelen gozar de ciertos beneficios, entre los que destacan ser mayormente atractivos para los inversores. La mejora de la reputación y la imagen de marca es otro de los frutos. Además, estas empresas suelen ser percibidas como más responsables y transparentes, lo que les ayuda a ganarse la confianza de sus clientes y de la sociedad en general.
El buen gobierno corporativo está cobrando especial relevancia en el contexto de la globalización y la transformación digital especialmente dentro de las empresas que operan en entornos internacionales se debe contar con un buen gobierno corporativo para poder competir con éxito. En España, la importancia del buen gobierno corporativo fue reconocida por anteriores gobiernos, aprobando una Ley de Sociedades de Capital que reforzaba de esta manera los requisitos de transparencia y responsabilidad de las empresas. Poseer una cultura corporativa sólida es un elemento clave del buen gobierno corporativo, tanto a corto como a largo plazo, debido a que esta opción puede ayudar a crear un entorno de trabajo más productivo y colaborativo, y a atraer y retener a los mejores talentos. Para esto, las empresas deben definir sus valores y creencias, comunicarlos a sus empleados y crear un entorno en el que se vivan estos valores y creencias.













Podría tomar nota el Alcalde-sacristán de Plasencia, para un buen gobierno de la Ciudad. Ahora parece lo contrario a todo buen gobierno. Ciando lo lea se podría aplicar el cuento para hacer una mejor gestion. Vamos en la empresa privada ya estaría en la calle por dejadez y falta de empatía y escucha ciudadana.
Muchas gracias por su comentario