El actual Estatuto de Autonomía de Extremadura en su Artículo 57, prevé una estructura de organización administrativa territorial en Comarcas, regulando las competencias, organización y régimen jurídico de dichas entidades.
La Constitución española del 78 que crea el Estado de las Autonomías, lleva en su espíritu la descentralización administrativa del gobierno central. Ese mismo espíritu descentralizador lo transmite el Estatuto de Autonomía. ¿Por qué entonces, se admitió la descentralización administrativa del gobierno central y no se admite la descentralización administrativa del gobierno autonómico? Por el localismo de Cáceres y Badajoz. Provincias que se han estado dando la espalda desde el siglo XIX, en 1833 hace 190 años cuando se publicó el Decreto de la División Territorial en dos Provincias.
Esta división administrativa no sirvió para el desarrollo y cohesión de nuestra región. Sino para desarrollar las dos nuevas capitales de provincia (Cáceres y Badajoz) en perjuicio del resto de las poblaciones que conformaban su territorio. Tanto Mérida como Plasencia, reunían las condiciones y así haber hecho una división administrativa mas lógica con cuatro provincias dado la extensión de nuestra región. Pero ahí jugó mucho el caciquismo y el localismo, que tanto daño han hecho a nuestra tierra.
La Junta de Extremadura ha realizado intentos de comarcalización con numerosas comarcas naturales que hacen imposible esa descentralización administrativa y de servicios. La ONU determina que para que sea operativa una descentralización administrativa tienen que agruparse en torno a los 200.000 habitantes y en un radio de 50 km. El Norte de Extremadura, territorio comprendido al norte del Río Tajo, reúne a más de 220.000 habitantes.
El Catedrático de Ordenación del Territorio de la Universidad de Extremadura , Mora Aliseda, se inclina por una división territorial en cinco Áreas Funcionales (Comarcas General), dejando las comarcas naturales para fines más culturales y turísticos.
Las cinco Áreas Funcionales dotadas con todos los servicios referenciales para ese territorio, de Sanidad, administración regional, cultural y alguna dotación nacional, llevaría un acercamiento más racional de la administración al administrado y sobre todo que fijaría la población en las zonas rurales al estar próximo los servicios que el ciudadano necesita tenerlos en un radio no mayor a los 50 km., de su pueblo de origen.
Estas cinco áreas funcionales serían de Norte a Sur regional, las siguientes:
Plasencia limitada con el Tajo; Cáceres entre el Tajo y el actual límite provincial; Don Benito con el Este provincial; Mérida con el Sur de la provincia y Badajoz con el Oeste de la provincia.
Todas estas cabeceras de áreas funcionales reúnen las condiciones de centralidad para poder dar los servicios necesarios a las poblaciones de su territorio. Con ello se conseguiría vertebrar mejor Extremadura y racionalizar los servicios que la Junta de Extremadura tiene que dar a sus ciudadanos vivan donde vivan dentro de Extremadura.
Con esta división administrativa dotada de todos los servicios y que actualmente centralizan las dos capitales de provincia, se descentralizarían para dar un mejor y cercano servicio a los ciudadanos. Hay que tener en cuenta la extensión territorial de nuestras dos provincias que hacen el tener que recorrer largas distancias para hacer un simple trámite catastral por ejemplo; tener un Hospital de referencia en esa área funcional; los residentes en la comarca natural de la Vera de Plasencia, hacen sus trámites de autorizaciones de Tráfico, en la Delegación de Tráfico de Talavera de la Reina. El Hospital de Coria tiene como referencia al Hospital de Cáceres a más de 50 km., cuando el de Plasencia está a unos 15 minutos y unos 25 km., en autovía. Se podría seguir poniendo ejemplos para concienciarnos del daño que le produce a la población el tener que gestionar sus asuntos del día a día con estas distancias tan enormes a la capital de la provincia.
El número de habitantes es otro factor a tener en cuenta a la hora de situar los servicios. En el caso concreto de la provincia de Cáceres, los habitantes residentes al norte del Tajo llegan a más de 220.000 habitantes, teniendo como Capital natural a Plasencia, posicionada geográficamente en el centro de este territorio norteño, rodeada de nueve comarcas y sin poder dar los servicios que la sociedad actual demanda. Eso sí, pagamos los mismos impuestos que el resto y no recibimos los mismos servicios.
Todos los estudios consultados nos llevan a que precisamos urgentemente de una mejor articulación territorial de nuestros municipios, que avance hacia un modelo de comarcalización o áreas funcionales, con cabeceras que sirvan de referente administrativos y económico, y consolidar así nuestra cohesión territorial interna; pudiendo avanzar en la racionalización de los servicios y su eficacia.












