Cualquiera que leyera esta frase, hace sólo unos años, pensaría que ese PAR a tener en cuenta, al enfrentarse a un acontecimiento, se refería a los atributos masculinos. Pero esto ha cambiado últimamente mucho, no sé si el exceso de oferta de vino, respecto a la demanda, se debe a los nuevos cambios sociales, que lo han convertido en una bebida que ha quedado para momentos determinados, (según las noticias «España destruirá más de 40 millones de litros de vino por riesgo de sobreoferta» y «Francia invertirá 200 millones para sostener el precio»), sustituido por la cerveza, que tiene menos graduación, y refresca más, lo que ha provocado que la demanda sea menor que hace años.

Este hecho ha excitado la imaginación de los que comercializan el vino poniendo los nombres más llamativos y curiosos a las botellas, para llamar la atención, y algunos hasta bromean con las descripciones de las cualidades del vino, y tras comenzar en la etiqueta a describir todas esas referencias, que leída una, leídas todas, porque más o menos siempre te dicen lo mismo, (copio, literalmente, de una botella, de una bodega extremeña) «color rojo rubí y matices teja. En nariz presenta una delicada sensación de roble, (no sabía que si te pegas un porrazo con la narices en un roble, tengas una agradable sensación, y no me apetece experimentarlo) apreciándose aromas a vainilla…) bueno tengo una botella, de una bodega castellano manchega, que comienza, con todo eso del retrogusto y los olores naturales, pero cuando has leído la primera línea, te dicen, «deja de leer, bébete el vino, y disfrútalo, que para eso lo has comprado» lo que no es mala recomendación, porque el vino no está nada mal. .
Pero la botella, que me ha dado la idea, tiene como nombre «CON UN PAR» y esta la frase esta acompañada, con un par de zapatos femeninos con un gran tacón, con lo que te hacen insinuar que lo del «par», no es precisamente masculino.

Aunque el invento del tacón, no fue femenino, sino masculino y hasta algunos pensaron que fue un recurso, que el rey francés, Luis XIV, más bien bajito, utilizó, «para estar por encima de todos», en el s. XVII y hasta le aplicaron a él su primera utilización, pero los que metemos las narices en los cuadros clásicos, para comprender ciertas cosas, nos encontramos con que ya antes había personajes masculinos que los habían utilizado, como en un cuadro de la «Boda de Enrique II» en 1553, que ya los llevaba , quizás para estar a la misma altura de la novia, Catalina de Médicis

Es evidente que los tiempos han cambiado. Y que la mujer quiere demostrar, que también tiene un «par» y no tiene por qué ocultarlos..
Esta semana pasada, los medios se hacían eco de la reivindicación de la mujer, mostrando que tienen «un par», en los dos sentidos, el atreverse a ir en contra de una decisión municipal, y mostrando el «par». Y es que unas dos mil mujeres se manifestaron en Francia con el torso descubierto, para protestar por las multas por exhibicionismo por deambular sin sujetador ni camiseta»
Lo curioso es que ya existe un «Día Internacional del Topless». El día 27 de agosto
En ese día las mujeres se manifiestan en algunos lugares como Manhattan para reclamar su derecho a ir con el torso desnudo De esta manera, afirman luchar por un derecho constitucional, el de la igualdad de sexos, pues defienden que si los hombres pueden caminar por la calle con el torso al descubierto, ellas también deben poder hacerlo sin peligro a ser multadas.
«El topless entre las mujeres es una tendencia a la baja. Así lo demuestran no solo estudios como el de Ifop (Instituto de estudios de opinión y márketing de Francia y el extranjero) procedente del país más permisivo en esta cuestión, que ya en 2020 ya calculó que únicamente el 19% de las francesas lo practicaban frente al 29% registrado tres años antes (y este porcentaje ascendía al 43%, cerca de la mitad de las bañistas, en la década de los ochenta). También otros informes realizados en las mismas fechas por Reino Unido, Alemania o Italia desprendían una disminución del topless, aunque en menor medida.»

Quizás porque temen que alguien les saqu alguna fotografía que luego cuelguen en la redes,
La verdad, es que todo son modas, y mientras algunas feministas, no ven con buenos ojos los desnudos femeninos, de los cuadros que se exhiben en los Museos, a los que tachan de imagen machista, otras piden poder mostrar los pechos, sin ser multadas por ello. Y es que tras leer el folleto de propaganda de las elecciones, en el que Yolanda Díaz pide «que las mujeres seamos protagonistas», parece que algunas le han echado «un par» a sus reivindicaciones. Y seguramente hasta tienen razón.












