Bohumil Hrabal, LPO, Antonio Ferres, Alberto Méndez, Juan Eduardo Zúñiga, Medardo Fraile, Agapito Marazuela, Manuel Moyano, Antonio Tocornal, Pilar Galán, Josep Conrad, Julio Verne, Emilio Salgari, Mónika Zgustová, Elvira Lindo.
La conversación duró un par de horas y un par de cervezas cada uno -bueno, vale, yo tres, lo reconozco-. Salieron estos nombres. Lo normal-
Empezamos con una casualidad: los dos estos días leemos novelas de Bohumil Hrabal. Y es que es de chiripa que un tipo de Mérida y alguien que vive en un pueblo de mil y pico habitantes cercano a Madrid estén leyendo a un autor que no está de moda ¿no? Mayormente porque Hrabal falleció hace 26 años y luego porque es checo.
Y ya se sabe que el escritor checo por excelencia aunque escribiera en alemán es Franz Kafka. Y luego están Milan Kundera que falleció hace un par de meses y del que ese día se habló mucho y ya.
O Jaroslav Haslek el autor de una novela divertidísima, “El buen soldado Svejk”, un pícaro que no recordaba que se jugaba la vida en la guerra, la Primera Mundial, creo.
Y es que Bohumil Hrabal es uno de los mejores escritores que he leído. Bueno, más que a él, a traducciones que se hicieron de sus libros. De ahí surgió el nombre de Monika Zgustová. EF. mi interlocutor en la mini tertulia que nos montamos en un par de horas, la conoció hace cuatro años en una reunión de artistas. La vio muy mayor y eso que tenía -lo acabo de comprobar en internet- sesenta y pocos años.
Monika Zgustová, escritora y traductora es la que ha traído del checo al español el libro de Bohumil Hrabal que está leyendo EF. Se titula “Bodas en casa”. Una novela de casi cuatrocientas páginas cuando las de Hrabal no suelen pasar de doscientas.
“Yo que he servido al rey de Inglaterra”, que es el hilarante libro que estoy leyendo yo de Hrabal, tiene 219 y su novela más conocida porque se hizo una película muy parecida al original titulada “Trenes rigurosamente vigilados” no pasa de las 124. Y otro que tengo suyo, “Lecciones de Baile para Mayores”, 109 páginas.
“Bodas en casa” es una genialidad como otra cualquiera: Hrabal cuenta su autobiografía, pero a través de la voz de su mujer.
Los otros nombres que surgieron espontáneamente estaban motivados. Nos hicimos intercambios de lecturas. Yo le hablé de escritores “de ahora”: Moyano, Tocornal, Galán. Él, que acababa de leer un libro sobre cuentos de posguerra me habló de Antonio Ferres. Yo de Juan Eduardo Zúñiga, “Los girasoles ciegos” de Alberto Méndez y de Medardo Fraile.
Antes de Medardo Fraile hablamos de la ciudad de Segovia. De ahí salieron dos nombres, el del ilustrador -como él, como EF que mientras hablaba conmigo dibujaba con lápices de colores todo lo que veía-LPO al que conoce.
Dice que que tiene un nombre tan vulgar, Luis Pérez Ortiz, que prefirió ponerse LPO que es como se le conoció en El Papus, Madriz y luego en El Mundo, donde creo que dibuja ahora. También me contó que LPO aparte de ilustrador tiene varias novelas publicadas en la editorial Lengua de Trapo. Tomo nota.
El otro nombre «segoviano» es el de Agapito Marazuela. Yo me quedé con Agapito, él con Medardo, a cual más raro.
Agapito Marazuela -era la primera vez que escuchaba ese nombre- era musicólogo y dulzainero y hay una estatua a su nombre cerca del barrio judío de Segovia gracias a su portentoso talento con la dulzaina.
El nombre de Elvira Lindo lo añado yo porque sé que EF trabajó con esa escritora, ella hacía los textos y EF las ilustraciones. Le iba a preguntar por ella, por cómo es y tal, pero se me pasó. Lo dejo para la próxima.
Por último hablamos de Josep Conrad. Es más, me regaló un libro del autor de “El corazón de las tinieblas”, «Lord Jim» o «La soga al cuello». Se titula “Situación límite”. Lo compró sin saber que ya lo tenía. Y es que “Situación límite” y “La soga al cuello” son el mismos libro de Josep Conrad, cuyo título original es «The end of the Tether». Al final quedamos en que él releería “Lord Jim” y yo “El corazón de las tinieblas”.
Cuento todo esto para demostrar que otros mundos son posibles, que no todo es Mbappé, Daniel Sancho, Eva Amaral, Elon Musk, Espinosa de los Monteros, la Ayuso, Feijoo, Puigdemont, “Perro” Sánchez, el “Coletas”, la “Cajera” y así, aunque a lo mejor y en definitiva, lo único que he demostrado es que fue una simple conversación sin mayor trascendencia, como otra cualquiera. Y la nave va.
Fin.













Muchas gracias por hacerme partícipe de esta conversación. Un abrazo grande