Guardiola necesita unas vacaciones o se va a volver loca. Está preparando el pleno de investidura del socialista Guillermo Fernández Vara con tal ahínco que va a caer enferma. Ella no tiene experiencia en este tipo de plenos; ella es una tecnócrata, amante de las cifras y de los papeles, pero no lleva bien lo del cara a cara. Desde que estuvo en Madrid, en la toma de posesión de Isabel Díaz Ayuso como presidenta de la Comunidad madrileña, ha perdido fuelle y energías. Apenas come, está tirando de reservas y eso no puede ser bueno. Núñez Feijóo la salvó literalmente de la prensa en la capital del reino (como se puede observar en la fotografía). En la reunión que mantuvo con la presidenta de la Asamblea estaba prácticamente derrotada, mirando al suelo y sin sonreír a los medios gráficos como le había enseñado su asesor por 50.000 euros al mes.

María Guardiola no se tiene por una mujer débil pero tiene demasiados frentes abiertos. La prensa de Madrid asegura que Feijóo no quiere pacto con VOX antes de las elecciones del 23J. La prensa extremeña que Génova no entendería un acuerdo que no estuviese cerrado para el pleno de investidura de Fernández Vara; otra parte, asegura que Génova presiona a Guardiola para que deje entrar a VOX en el Gobierno regional pero ¿qué dice VOX? ¿A quién creer?
Diario de Plasencia va a creer en sus fuentes y hasta el momento hemos ido por delante a la hora de informar y opinar sobre la negociación. VOX quiere una vicepresidencia y dos Consejerías y así se lo ha trasladado ya Ángel Pelayo Gordillo Moreno a María Guardiola, Ésta no es amiga de tener a miembros de VOX en el Consejo de Gobierno, pero ya no tiene la Asamblea para negociar y los diputados del partido verde no van a entregar sus votos por nada.
Lo que sí está claro es que la investidura del socialista tiene todos los visos de no prosperar. Vara tiene 32 votos si sumamos los de Podemos a los del PSOE y la otra bancada, la de la derecha, tiene 33 votos (28 de PP y 5 de VOX). A partir del día 8 de julio, María Guardiola debería tener un gobierno conformado. Es lo que pide Gordillo Moreno si el PP quiere que le den su apoyo.
Por estos motivos, todavía quedan unos días para la negociación cuyo peso llevará Abel Bautista, secretario general autonómico del PP de Extremadura, bajo la supervisión permanente de Génova. La mejor noticia para todas las partes sería que hubiese acuerdo lo antes posible. Como ha dicho Guardiola desde que le han cambiado el discurso en Madrid, el acuerdo con VOX es «imprescindible».
Lejos queda ya la noche del 28 de mayo, cuando todo era alegría y felicidad. Y eso que no se habían ganado las elecciones. El PP es la segunda fuerza en Extremadura y necesita a la tercera para gobernar, sí o sí. De lo contrario, lo hará el PSOE que fue el legítimo vencedor de los comicios; ahora bien, quien está marcando los tiempos es VOX y al final, y creemos en nuestras fuentes a «pies juntillas», se hará con la vicepresidencia y las dos Consejerías. De lo contrario, habrá repetición electoral. El PP sabrá qué quiere de verdad. La lástima es que estemos todos los días hablando de sillones en lugar de acciones de gobierno para Extremadura.












