El Arzobispado de Mérida-Badajoz tiene un nuevo enemigo. Un individuo que se hace pasar por vicario general o un emisario de éste recorre parroquias y conventos pidiendo dinero para el Arzobispado. No le hagan caso. Es un estafador y se trata de un fraude a la Iglesia Católica.
En un comunicado al que ha tenido acceso Diario de Plasencia se dice: «Comunicamos a los sacerdotes y las comunidades de vida consagrada que, en nombre del Vicario General o haciéndose pasar por él, se está pidiendo dinero para el Arzobispado, solicitando que se hagan transferencias. El Arzobispado no tiene nada que ver con esta petición, tratándose, pues, de una estafa. Rogamos que se difunda este mensaje para que nadie sea engañado. Un saludo».
Puestos en contacto con el Cuerpo Nacional de Policía, los funcionarios policiales dicen ser conocedores de este intento de estafa al Arzobispado, pero indican, al mismo tiempo, que aún no se ha formalizado denuncia alguna ni hay ningún sospechoso.












